La mayoría de capitales de provincia españolas tiene ahora muchas menos viviendas en alquiler de las que había hace un año. La reducción es del 63% en Málaga y se sitúa en el 59% en Barcelona, y en el 58% en Alicante. Valencia tiene un 51% menos alquileres, mientras que en Sevilla se sitúa en el 50%. Le siguen Palma (-49%), Las Palmas de Gran Canaria (-46%), Ávila (-45%), Granada (-44%), Tarragona y Girona (-43% en ambos casos). La lista de las ciudades con caídas superiores al 40% se completa con Madrid, donde la oferta de alquileres disponibles ha bajado un 42%:
Con caídas superiores o iguales al 30% encontramos las ciudades de Murcia (-37%), San Sebastián (-36%), Ciudad Real (-36%), Cádiz (-35%), Toledo (-32%), Castellón de la Plana (-31%) y Santa Cruz de Tenerife (-30%).
A pesar de la generalizado de las caídas de producto, en un total de 6 ciudades hay más viviendas en alquiler que hace un año. La mayor subida se da en Lleida, con un incremento del 31%, seguida por Jaén, con un 18%, Soria (14%) y Pamplona (10%). En las otras 2 capitales la subida ha sido de un solo dígito: Huesca (7%) y Valladolid (3%).
A nivel provincial la situación ha sido similar en el último año. Málaga registra la mayor caída de oferta, con un 57% menos que hace un año. Le siguen Baleares (-53%) y Barcelona (-50%). Por encima del 30% de caída están Santa Cruz de Tenerife (-45%), Sevilla (-43%), Las Palmas (-42%), Alicante (-42%), Valencia (-41%), Granada (-39%), Madrid (-38%), Guipúzcoa (-31%) y Tarragona (-31%).
Jaén y Navarra, por su parte, han visto cómo su stock de viviendas en alquiler crecía un 10%, seguida por Lleida (6%), Huelva y Valladolid (3% en ambos casos). La oferta de alquileres se mantuvo estable en las provincias de León y Soria.