Otra de las víctimas sufrió heridas múltiples en cuero cabelludo por perdigones en zona occipito-parietal izquierda y a nivel cervical posterosuperior. Precisó para su sanidad una primera asistencia facultativa consistente en tratamiento analgésico, anti-inflatamatorio, y profilaxis antibiótica, además de tratamiento médico consistente en curas de las heridas en centro de salud.
La tercera persona herida, sufrió heridas múltiples por perdigones a nivel de antebrazo y mano derecha con sección de la arteria cubital así como heridas múltiples por perdigones en región lumbosacar y glútea. Para su sanidad precisó de intervención quirúrgica el consistente en reconstrucción de arteria cubital en varios puntos mediante injerto venoso procedente de vena cefálica, además de extracción de numerosos perdigones de dorso y cara volar del antebrazo, con colocación de férula braquial que ante las molestias precisa recambios posteriores. A lo largo del proceso de curación es intervenido en varias ocasiones para extracción de perdigones. Realizó tratamiento médico rehabilitador completando, le han quedado las siguientes secuelas.
Los lesionados fueron asistidos médicamente en el Hospital Santiago Apóstol de Miranda de Ebro generándose unos gastos a la Gerencia Regional de Salud.
El acusado tras efectuar los disparos y apercibirse de haber alcanzado a las víctimas, abandonó su domicilio por una ventana trasera, dando un salto , causándose lesiones en un pie, y tras salir del mismo llamó a la puerta de un local destinado a gimnasio que se encontraba en las inmediaciones, con la intención de ocultarse, lo cual no consiguió al personarse los agentes policiales, manifestándoles que había sido él, la había liado, que iba desarmado y que en el domicilio tenía otra escopeta, acompañándoles al mismo, donde incautaron las dos armas, observando como había una caja de cartuchos abierta.