Las 202 oficinas de farmacia de Burgos dispondrán a partir de ahora de más de 5.000 dípticos informativos orientados a fomentar el uso racional de los antibióticos entre los pacientes.
Esta campaña, impulsada por el Concyl-Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León gracias al patrocinio de Cinfa, respalda las actuaciones que se están llevando a cabo desde el Consejo General y reedita una campaña que el Concyl ya puso en marcha en 2010.
Bajo el lema 'Los antibióticos, siempre con receta en la farmacia', la campaña quiere transmitir al paciente la utilidad de los antibióticos y el problema que suponen las resistencias a los mismos por su uso excesivo o inadecuado, insistiendo en que es necesaria la prescripción y el cumplimiento del tratamiento para así preservar su efecto durante más tiempo en la sociedad.
A este respecto, desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Burgos recuerdan que las oficinas de farmacia no pueden dispensar antibióticos sin receta, que no se pueden abandonar los tratamientos antes de tiempo y que gripes, catarros o resfriados no están provocados por bacterias, sino por virus, por lo que el uso de antibióticos no está indicado. El objetivo final de todas estas recomendaciones es que los antibióticos sigan siendo eficaces.
Los antibióticos son un tipo de medicamentos que pueden destruir las bacterias o impedir su crecimiento para así curar las infecciones. Existen más de 15 grupos diferentes de antibióticos que se diferencian en su estructura química y su acción contra las bacterias. Su descubrimiento fue uno de los grandes éxitos de la medicina, puesto que han salvado muchas vidas, pero su efecto puede verse disminuido si se toman incorrectamente.
El diagnóstico y la prescripción garantizan la mejor selección del antibiótico adecuado a cada situación, optimizando los resultados terapéuticos y reduciendo a un mínimo el riesgo de efectos adversos debidos al antibiótico.
Pero además existe un problema adicional que puede experimentar el paciente que toma el antibiótico: las resistencias bacterianas. Estas resistencias a los antibióticos por parte de las bacterias pueden ocurrir de manera natural como consecuencia de mutaciones en los genes de una bacteria, pero lo que realmente acelera la aparición de resistencias es el uso excesivo o inadecuado de antibióticos.
Cuando se utilizan por motivos equivocados (infecciones víricas como resfriados, catarros o gripes) o de forma incorrecta (incumplimiento o automedicación) aparecen estas bacterias resistentes que crecen y se propagan a otros individuos, provocando infecciones cuyos tratamientos alternativos son más costosos y con efectos secundarios más graves. La automedicación además puede enmascarar los síntomas, dificultando el diagnóstico y alterando el resultado de análisis.