Burgos al igual que el resto de ciudades de toda España (y del mundo) ha vivido una de las Navidades más atípicas de la Historia. La pandemia devenida por el coronavirus ha trastocado las clásicas reuniones familiares propias de estas fechas.
Sin embargo, la capital burgalesa ha sabido adaptarse a las circunstancias ofreciendo alternativas para el disfrute de los más pequeños. Es por ello, que la cabalgata de Reyes se ha sustitudo por otra estática donde los niños y niñas de la ciudad pudieron saludar (de lejos) a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente en tres de los polideportivos de la ciudad (San Amaro, Mariano Gaspar y Javier Gómez).
A 7 de enero finalizan estas atípicas navidades y se han podido ver a efectivos del cuerpo de bomberos de Burgos y empleados municipales desmontando los adornos que decoraban la ciudad durante estos días. Esperemos el 2021 traiga de vuelta la tan deseada normalidad.