Volver Noticias de Burgos - BurgosNoticias.com
Finalizan los trabajos arqueológicos en Sasamón y Olmillos de Sasamón (Burgos) con importantes resultados

Finalizan los trabajos arqueológicos en Sasamón y Olmillos de Sasamón (Burgos) con importantes resultados

Actualizado 04/09/2020 20:05

El equipo de arqueólogos dirigidos por Jesús García Sánchez (Instituto de Arqueología de Mérida, CSIC-Junta de Extremadura) y José Manuel Costa-García (Universidad de Santiago de Compostela) ha concluido los trabajos arqueológicos que, desde hace cuatro años, investigan el pasado de la comarca segisamonense. Esta intervención, financiada por la Diputación de Burgos, la Junta de Castilla y León, y los ayuntamientos de Sasamón y Olmillos de Sasamón, ha estudiado los vestigios arqueológicos documentados en anteriores campañas en el Cerro de Castarreño (Olmillos), continuado las excavaciones en este importante oppidum (poblado fortificado) de la Edad del Hierro y explorado el solar urbano de la Sasamón romana.

Jesús García SánchezJosé Manuel Costa-GarcíaUn proyecto consolidado

A finales del siglo I a. C., la comarca del Odra-Pisuerga quedó definitivamente integrada en el Imperio Romano. Esta integración trajo consigo notables cambios, de modo que las comunidades indígenas que habitaban la región en poblados como el Cerro Castarreño (Olmillos de Sasamón) abandonaron sus poblados fortificados para habitar las nuevas ciudades fundadas en el llano por el poder romano en favor de otro tipo de núcleos de cuño romano. La ciudad de Segisamo, bajo el solar de la actual Sasamón, fue una de ellas.

Desde 2017, un equipo de arqueólogos ha estudiado la campiña de Sasamón para intentar comprender mejor este proceso de cambio. ¿Se trató de una transición pacífica? ¿Cuándo y cómo abandonaron los antiguos Turmogos los asentamientos fortificados para habitar las nuevas ciudades romanas? ¿Cómo era la vida en estos núcleos de población?

Hasta la fecha, se han estudiado dos posibles campamentos militares romanos (Carrecastro y Santa Eulalia), se ha prospectado repetidamente el área urbana bajo el actual pueblo de Sasamón y se ha excavado el cerro Cerro. Para ello se han empleado técnicas punteras de teledetección (fotografías aéreas modernas y antiguas en color y en infrarrojo, imágenes satelitales y reconstrucciones 3D del territorio a partir de datos LIDAR...). Se han usado, además otras técnicas sofisticadas y novedosas como la prospección geofísica o la generación de cartografías a partir de fotografías tomadas por medio de drones.

Arqueólogos de diversos países (Reino Unido, República Checa, Alemania, Holanda, Portugal, España, Estados Unidos, Bulgaria, Italia) e instituciones han formado parte de este proyecto. En el proceso, la comarca de Sasamón se ha convertido en una verdadera escuela para la formación de los arqueólogos y restauradores del futuro en las técnicas ya mencionadas.

La agitada vida de un poblado prerromano

Durante esta campaña veraniega se han centrado las actividades en dos yacimientos: el Cerro de Castarreño y varios solares en el entorno de la moderna Sasamón.

Las excavaciones en el Cerro se iniciaron en 2018 a partir de los indicios mostrados por las prospecciones geofísicas cerca del espolón septentrional del Cerro de Castarreño -donde actualmente se encuentran las antenas de telefonía-. Se abrió entonces una trinchera de 15 x 2 m donde se documentó un potente foso excavado en el páramo y un talud situado al interior del mismo. Durante esta campaña ha logrado concluirse la excavación de esta importante estructura ?alcanza más de 2 m de profundidad-, revelando importantes trazas de la vida de este poblado prerromano.

A juzgar por los materiales arqueológicos recuperados, esta estructura estuvo en uso hasta finales del siglo I a. C. Cerámicas, huesos y diversos metales reflejan que el foso fue utilizado como basurero cuando perdió su función defensiva. Sin embargo, la presencia de piezas relacionables con el ejército romano ?como una punta de flecha trilobulada o diversas tachuelas de calzado militar- nos podrían indicar que el abandono del poblado no fue pacífico.

Para testar esta hipótesis, se abrieron dos pequeños sondeos en el área del poblado protegida por esta estructura. Pese a que este espacio se ha visto muy afectado por los trabajos agrícolas, los resultados son concluyentes: el material arqueológico recuperado se data en los últimos siglos antes de Cristo ?cerámicas pintadas, huesos- con la excepción de materiales ?tachuelas de calzado- que se relacionan directamente con el ejército romano. A juzgar por lo visto en otras zonas del norte peninsular ?en particular en Cantabria-, el poder romano dejó su huella aquí también.

No menos sorprendentes son los resultados obtenidos en las cotas inferiores de las excavaciones, que reflejan el más antiguo poblamiento de este yacimiento. Diversas cerámicas recuperadas durante las intervenciones, de fabricación más tosca, se remontan al menos al siglo IX a. C. o incluso algún tiempo atrásPese a las excepcionales condiciones de conservación de estas piezas, nada había preparado a los arqueólogos para lo que tuvo lugar a continuación. Bajo un potente derrumbe del talud defensivo se hallaron diversas piezas óseas. Un análisis preliminar de los huesos ha revelado que se trata de restos humanos provenientes, al menos, de dos individuos: un varón adulto y un niño/a, pues teste último presentaba aún dientes de leche. ¿Quiénes eran estos individuos? ¿Por qué fueron depositados sus restos en este contexto? Un equipo de antropólogos de la Universidad de Santiago, encabezado por Olalla López Costas, realizará diversos análisis para obtener la máxima información sobre estos antiguos pobladores de la comarca segisamonense.

Las trazas de una importante ciudad romana

Al tiempo que se desarrollaban estos trabajos, parte del equipo arqueológico se ha centrado en mapear el urbanismo de la antigua ciudad de Segisamo. La impronta de sus calles y edificios se va revelando poco a poco gracias al uso del georradar. Algunos de estos espacios habrían sido residencias privadas al gusto mediterráneo, mientras que otros edificios serían posiblemente construcciones públicas. Solo las excavaciones arqueológicas podrán confirmar este hecho.

Al tiempo que se desarrollaban estos trabajos, se han recuperado numerosos restos materiales romanos, entre los que destaca una pequeña ara ?altar- de época romana. Este tipo de elementos servían para honrar a los antiguos dioses o recordar a los difuntos en ámbitos domésticos. Nos adentramos, así, en la espiritualidad de los segisamoneneses de hace dos mil años.