En Concejo de Burgos mantenía a su costa, en la baja Edad Media, una serie de físicos, puestos al servicio del municipio. Pagaba sus salarios la ciudad. Entre estos profesionales de la medicina encontramos algunos personajes judíos, sobre todo en las referencias al siglo XIV. Sin embargo, en 1411 y 1430 sólo se registra la existencia de un físico judío, tal vez como consecuencia de las campañas antijudías castellanas de finales del siglo anterior.