La Junta de Castilla y León ha impulsado en los últimos años una estrecha cooperación con los propietarios de terrenos forestales para lograr aumentar la superficie de la masa forestal de choperas, actualmente cuantificada en 75.000 hectáreas, un 65 % del total nacional, que alcanza las 116.000 hectáreas. En Castilla y León más de la mitad de la superficie chopera es de propiedad pública, 53,5 %, frente al 46,5 % de propiedad privada.
La sociedad pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl) interviene desde el año 2009 en la gestión de choperas tanto públicas como privadas, y actualmente controla más de 8.600 hectáreas, en torno a 2,6 millones de chopos. El año pasado Somacyl enajenó algo más de 100.000 chopos mediante subasta pública, con un volumen de 58.000 metros cúbicos de madera para chapa y un valor de venta de más de cuatro millones de euros, con un valor medio de 58,6 euros por metro cúbico.
El modelo desarrollado por Somacyl consiste en la planta y gestión en un turno de 15 años y su posterior venta mediante subasta pública, convenios con propietarios de terrenos que reciben el porcentaje de la venta o el 100 % del precio por el alquiler de los pastos y la contrata con empresas locales especializadas para realizar las labores de gestión de esas masas forestales, tales como gradeos, podas o tratamiento de plagas, entre otras.
Para la Junta de Castilla y León este modelo presenta ventajas fundamentales, como la obtención de un producto final de mayor calidad al intervenir en la plantación las empresas especializadas de la zona, la repercusión del gasto en la propia economía local de la zona y la mejora del compromiso social de los habitantes de la zona con estos cultivos y con el medio ambiente en general.
De este modo, la gestión de Somacyl aporta un servicio público a los ayuntamientos, entidades locales y particulares, establece un régimen de plantación homogéneo, contribuye a la creación de empleo y fija población, y mantiene un uso y gestión ambiental beneficiosos para la conservación de las riberas.
Situación general de las choperasEl cultivo del chopo produce más del 20 % de la madera regional y más del 40 % de los ingresos por madera. Es uno de los pocos cultivos forestales mediterráneos capaces de dinamizar la economía de los pueblos, con una estimación de un puesto de trabajo en la industria de contrachapado, de transformación o de servicios por cada diez hectáreas de chopo gestionadas.
Desde el punto de vista del aprovechamiento de la madera, el chopo es la especie arbórea productora de madera más importante en Castilla y León, ocupa sólo el 2 % de la superficie arbolada y produce más del 20 % de la madera autonómica y más del 40 % de los ingresos por madera.
Su altísimo aprovechamiento incrementa la productividad de este cultivo, el 80 % se aprovecha para la industria del desenrollo y producción de chapa, y el 20 % restante para subproductos como pellet, tablero de partículas y para la producción de energía térmica. Castilla y León genera 80.000 toneladas anuales de astillas procedentes de los restos de corta de las choperas.
Actualmente, en Castilla y León hay más de 50.000 populicultores o productores de madera de chopo, cada uno de los cuales tiene una pequeña superficie de entre una y dos hectáreas. Los ingresos de una plantación oscilan entre los 30 y los 75 euros por metro cuadrado, dependiendo de los valores de suelo y clima, con un valor medio de 55 euros. Anualmente se cortan en España entre 700.000 y 800.000 metros cúbicos de madera en rollo, lo que supone una facturación de entre 35 y 40 millones de euros.
Desde el punto de vista medioambiental, los chopos contribuyen a la lucha contra el cambio climático por su capacidad de captura de carbono, siendo el árbol que más cantidad de CO2 captura. Una hectárea de chopos fija 12 toneladas de CO2 al año, lo que significa 1,4 millones de toneladas en España y 900.000 en Castilla y León.