Nadal ha criticado que los distintos grupos políticos representados en el Congreso "hayan utilizado a Garoña como símbolo político", pero ha admitido que la oposición política ha sido una de las bazas que más ha pesado en la decisión final.
En este sentido, Nadal ha aseverado que desde la oposición "no ha existido interés en abrir un debate ni en estudiar pros y contras".
Asimismo, ha asegurado que esta decisión no va afectar en el precio de la luz y que se van a coordinar con la Junta de Castilla y León para buscar una solución al futuro de la comarca.
El presidente del Partido Popular en Burgos, César Rico, ha calificado de "mala noticia" el cierre de Garoña. Mantiene que esto va a suponer la destrucción no solo de miles de puestos de trabajo sino del tejido social de tres comarcas muy importantes para Burgos.
Considera que la minoría política del PP así como la ausencia de negociación y debate han llevado a tomar una decisión de este calibre, decisión que "debería haber sido meramente empresarial" y que "sentará un precedente para el resto de centrales".
El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, ha calificado el anuncio como "una mala noticia para Castilla y León, para España y para los cerca de 1.000 trabajadores que operan en Garoña". Además, ha recordado que ellos llevan defendiendo su continuidad todos estos años.
El subdelegado de Gobierno en Burgos, Roberto Saiz, ha apoyado y respetado los motivos por los que se ha tomado la decisión del cierre definitivo de la central.
En este sentido, ha trasladado la preocupación del Gobierno al respecto y ha asegurado la existencia de un plan de empleo por el cual los ayuntamientos de la zona van a seguir recibiendo las ayudas económicas correspondientes.
La Secretaria Provincial del PSOE de Burgos, Esther Peña ha señalado que el cierre de Garoña da la razón a su partido cuando señalaba que la Central no tenía futuro porque había acabado su vida útil y no era segura.
Además ha señalado que el PP ha estado mintiendo durante cinco años a los burgaleses y a los trabajadores de la Central, al tiempo que ha manifestado que el PP de Burgos no pinta nada a nivel nacional.
El abogado y representante de Ecologistas en Acción, Luis Oviedo ha calificado el cierre de Garoña, como la crónica de una muerte anunciada, ya tras la posición manifestadas por de las empresas propietarias de la Centra, Endesa e Iberdrola no cabía otras opción que el cierre.
Respecto al futuro industrial del entorno de Garoña y sus pueblos, Luis Oviedo espera que el Gobierno aporte alternativas para su desarrollo, y ha denunciado que desde hace diez años que se lleva anunciando el cierre de la central, no se ha hecho nada.
Para la formación multicolor, el anuncio de cierre definitivo es "un triunfo" de la perseverancia de la gente "que lleva décadas luchando" por un futuro mejor sin energía nuclear. El portavoz de la candidatura ciudadana en la Diputación, Marco Antonio Manjón, cree que ahora es el momento de "revertir" las políticas energéticas que se han implementado durante años, "amparadas por leyes que no benefician a la gente" y potenciar "las energías renovables".
Desde el Partido Castellano han afirmado que "resultaba inadmisible que se pudiera apostar por la reapertura de Garoña, algo que hubiese causado un gravísimo daño a la seguridad nuclear, si finalmente se hubiese aprobado la autorización de reapertura. Garoña es una central obsoleta, además hoy existe, en España, más potencia instalada de la que habitualmente se utiliza".
Ante el cierre, el PCAS solicita que se garanticen inversiones económicas en la comarca.