El SEPRONA (Servicio de Protección a la Naturaleza) de la Guardia Civil ha imputado a una persona de 52 años un delito por, supuestamente, haber abandonado a un galgo a su suerte. Se trata de una hembra de 11 años de edad y sin microchip que deambulaba desde hace meses en la comarca del Odra-Pisuerga.
ha imputado a una persona de 52 años un delito por, supuestamente, haber abandonado a un galgo a su suerte. Se trata de una hembra de 11 años de edad y sin microchip que deambulaba desde hace meses en la comarca del Odra-Pisuerga.La hembra presentaba además una pata rota y varias contusiones, por lo que se presume que fue atropellada. Los vecinos habían visto el animal hace meses deambulando por la zona, y la propia Guardia Civil había tratado de capturarla sin éxito por su carácter "esquivo y asustadizo", según los agentes. Tras varios intentos fallidos, se gestionó la recogida del perro por el ente competente, practicando mientras tanto las investigaciones necesarias para encontrar a su dueño.
Tras varios intentos fallidos, se gestionó la recogida del perro por el ente competente, practicando mientras tanto las investigaciones necesarias para encontrar a su dueño.El SEPRONA informaba de la situación al Servicio de Recogida de Animales de la Diputación Provincial de Burgos, que capturaba al animal y facilitaba las primeras atenciones veterinarias. Se trataba de una hembra de galgo español, de unos 11 meses de edad, con severa malnutrición, que carecía de microchip y presentaba herida abierta con importante fractura del radio y cúbito de la pata izquierda.
Se trataba de una hembra de galgo español, de unos 11 meses de edad, con severa malnutrición, que carecía de microchip y presentaba herida abierta con importante fractura del radio y cúbito de la pata izquierda.Las pesquisas han culminado con la identificación y localización del propietario, siendo investigado como presunto autor de un delito de abandono de un galgo.
Desde la Guardia Civil se destaca la labor y aportación de distintas asociaciones de animales y clínicas veterinarias locales y nacionales. El animal ha salvado la vida y se recupera ahora favorablemente en una casa de acogida.
