A los pocos minutos de comenzar la actuación, un grupo de personas del público comenzó a proferir insultos homófobos a la cantante y su grupo de baile, además de arrojarles hielos y otros objetos, según ha denunciado en sus redes sociales.
A pesar de que se intentó continuar con el concierto pidiendo respeto al público, al final tuvo que ser suspendido por motivos de seguridad.
El Ayuntamiento de Burgos y otras organizaciones sociales han expresado su rechazo a este tipo de comportamientos y han exigido respeto para todos.
Éste lunes, la Plaza Mayor de Burgos acoge a partir de las 20.00 h., una concentración de repulsa con estos hechos que está apoyada por diversos colectivos y asociaciones.
La actitud lamentable de un número reducido de intolerantes no puede empañar la actitud de respeto que siempre ha caracterizado a la sociedad burgalesa.