El perímetro que rodea esas naves está protegido mediante una valla y el chico, al percatarse de la presencia policial volvió a entrar apresuradamente en la misma, lo que motivó que los agentes bajaran del vehículo para tratar de localizarle y comprobar que no estuviera realizando ninguna actividad delictiva.
Una vez en el interior del recinto localizaron al joven menor de edad quien portaba una mochila. Manifestó a los policías que había accedido a la nave para realizar grafitis. Los agentes constataron que en el interior de la mochila se encontraban once botes de pintura en espray de diferentes colores y en el interior del recinto numerosas pintadas, tipo grafitis, por lo que se procedió a la intervención de los botes de pintura.
Dada la condición de menor de edad del joven, se informó inmediatamente a sus progenitores que acudieron a dependencias policiales para hacerse cargo del menor. Del mismo modo se informó al Ministerio Fiscal.