Durante el siglo XIX, el urbanismo burgalés sufrió una modificación. Así, la iglesia del barrio de San Pedro de la Fuente, que había sido destruida por las tropas francesas, se restauró en el año 1816, conservándose la talla de la Virgen de la iglesia medieval de Nuestra Señora la Blanca. Al otro lado del río, estaba el Hospital Militar.