Los recortes realizados en sanidad siguen lastrando la atención sanitaria en las zonas básicas de salud rural de la provincia de Burgos, según ha señalado la Plataforma Demanda Dignidad de Salas de los Infantes.
La calidad de atención sanitaria en las zonas básicas de salud rural de la provincia de Burgos continúa siendo deficiente, según ha señalado el representante de la Plataforma Demanda Dignidad de Salas de los Infantes, Luis Andrés Contreras.
Contreras ha explicado que los recortes sanitarios están provocando una situación caótica en la sanidad de los pueblos de la provincia, ya que faltan médicos y enfermeras para atender las necesidades de la población que vive en los pueblos. Este panorama se agrava sobre todo en primavera y verano cuando los núcleos rurales duplican o triplican su población.
Contreras asegura que la decisión de la Consejería de Sanidad de la Junta de redistribuir al personal sanitario primando el ámbito urbano sobre los municipios pequeños de la provincia es fruto de los recortes, y está provocando que la gente joven abandone los núcleos rurales dejando a los pueblos prácticamente vacíos, aumentando de esta forma el problema de la despoblación.
El representante de la Plataforma Demanda Dignidad confía en que esta situación pueda volver a la normalidad si la situación económica mejora, pero considera que la raíz de este problema radica en el alto canon que tiene que pagar cada año la Junta de Castilla y León a la empresa concesionaria del Hospital Universitario de Burgos.
Sostiene que este canon, que prácticamente se ha triplicado respecto a las previsiones iniciales, está lastrando el resto de inversiones sanitarias en la provincia de Burgos. En este sentido, aboga porque la Junta recupere el Hospital para una gestión estrictamente pública que ahorraría mucho dinero.
Si la situación se mantiene así y no cambia, la Plataforma no descarta convocar movilizaciones para demandar una mejor asistencia sanitaria en las zonas rurales.