El comercio de Burgos en el siglo XVI se basó en el negocio de banca y de la lana, que se exportaba a países extranjeros.
El Consulado ejerció un monopolio sobre el comercio castellano.
Vinuesa en Soria era el centro receptor de las lanas de las ovejas de la Mesta y la red de caminos que unían Burgos con Bilbao, Castro Urdiales, Laredo y Santander. Así como con Valladolid o Medina del Campo las rutas utilizadas.