El Ministerio de Fomento tiene previsto implantar después del verano el desvío de camiones desde las nacionales N-340 y N-240 en las autopistas de peaje AP-7 y AP-2, y aprobará en el próximo Consejo de Ministros varios decretos que elevan a 40 millones la compensación máxima que le corresponde en los concesionarios.
De cara a esta información, el portavoz de la Plataforma de Vecinos Afectados por la N-I, Rafael Solaguren no tiene conocimiento de que también la AP-1 vaya a aprobarse en este próximo consejo. De hecho, lo ha calificado como un milagro ya que en la última manifestación en apoyo a las víctimas no se había hecho ningún trámite.
En el caso de la AP-1, la Junta y el Ministerio pactaron en noviembre de 2017 bonificaciones de un 75 por ciento para los vehículos desviados del tramo de la N-I entre Burgos y Miranda de Ebro.
Este porcentaje se aplicará cuando empleen dispositivos de telepeaje, mientras que será del 71,23 por ciento para el resto de vehículos pesados tipo 2. El importe de la bonificación será compensado a la concesionaria de la autopista, Europistas, por la Junta y el Ministerio de Fomento, comprometiéndose la Administración autonómica un millón de euros.
Esto es algo que desde la Plataforma esperan que llegue antes del 1 de diciembre, fecha en la que se acaba la concesión. Pese a esto son conscientes de que no puede ser la medida definitiva porque aunque esté bonificado no se puede obligar a nadie a pagar.
Con la esperanza de que las dos últimas victimas de la N1 fuesen las del pasado 8 de agosto en Quintanapalla esperan que la liberalización se haga cuanto antes.