El pasado sábado, multitud de edificios públicos y ciudadanos a título personal apagaron las luces de sus casas para unirse a 'La Hora del Planeta', una iniciativa de WWF para concienciar de la necesidad de reducir nuestros consumos de luz y a favor de la lucha contra el cambio climático.
En Burgos, la Catedral, el Palacio de Justicia, el Palacio de Capitanía, el Arco de Santa María, el Hospital del Rey y el Monasterio de Las Huelgas apagaron sus luces, mientras el Ayuntamiento de Burgos, el Teatro Principal o el Palacio de la Diputación mantuvieron sus luces.
La Hora del Planeta' es una campaña que empezó en 2007 en Sidney, Australia, como un gesto simbólico de la lucha contra el cambio climático. Diez años después, se ha convertido en la mayor campaña de movilización ambiental de la historia, "una expresión multitudinaria del sentir de millones de personas que están pidiendo la implicación comprometida de todos frente al cambio climático, la mayor amenaza ambiental a la que nos enfrentamos".

La Catedral de Burgos lucía oscura (aunque no tanto como muestra la fotografía, efectos de la lente), al igual que el Arco de Santa María, aunque las luces ambientales de la primera y las de la calle en el segundo difuminaron este efecto.
Otros, como el Teatro Principal o la Diputación Provincial mantuvieron sus luces encendidas mientras duró esta silenciosa protesta. Tras una hora comenzó de nuevo el encendido de los edificios.
En 178 países se desarrolló esta iniciativa, con lugares tan dispares como Taipei, Londres, Tokyo o Sidney. En España, unas 300 ciudades se unieron a este apagado con edificios como La Alhambra, el Palacio Real de Madrid o la Sagrada Familia de Barcelona.