Así lo advierten desde la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) con motivo del Día Mundial del Asma, que se celebra este 2 de mayo con el objetivo de concienciar a la población de la importancia de estar atento a los signos de sospecha y conseguir el cuidado del asma en todo el mundo.
La prevalencia del asma infantil en España se estima alrededor del 10%. Este porcentaje puede aumentar por causas medioambientales. Cuando lo niños están expuestos a olas de calor peligrosas y a veranos más largos y calurosos corren riesgo de padecer enfermedades respiratorias porque el calor adicional y la luz del sol crean ozono a nivel del suelo, lo que provoca el asma.
A la contaminación, hay que sumarle la sequía que existe actualmente en España. La lluvia limpia la atmósfera y eso hace que desciendan los niveles de contaminación.
En la sequía ocurre lo contrario, hay anticiclón, el aire no se mueve y va empeorando la calidad del aire, especialmente en las grandes ciudades. El aire estancado facilita la extensión de los problemas respiratorios y de las alergias.