El Consejo del Consorcio deberá aprobar la reestructuración de la deuda, que para el alcalde de Burgos "no será muy diferente" a lo que la ciudad estaba pagando hasta ahora y con una cantidad "razonable" dentro del presupuesto de una ciudad como Burgos.
Esta cantidad será "poco más" que en los años 2014 y 2015 y, según el alcalde, dará "estabilidad y seguridad" en los próximos 15 años a la ciudad. El primer edil de Burgos ha insistido en que es un "plan realista y prudente" con especto a las ventas previstas, al tiempo que ha señalado la posición del PSOE, que, en principio, se abstendrá en las votaciones del consejo como "apoyo indirecto".
Una vez aprobado en el Consejo del Consorcio, la reestructuración de la deuda deberá ser aprobada por el Pleno Municipal, aunque si sale adelante en el propio Consorcio de Villalonquéjar es previsible que el Pleno también de luz verde a la reestructuración de la deuda.