La Diócesis de Burgos ha cerrado el año 2019 con un déficit de 13.000 euros, un "pequeño incremento" con respecto a 2018 de 8.000 euros. Los gastos se han visto incrementados en personal, colegios y mantenimiento del Patrimonio, por otra parte los ingresos han incrementado gracias a las donaciones de fieles y rendimiento del Patrimonio.
El vicario de asuntos económicos, Vicente Rebollo, comenta que el presupuesto era de 36 millones de euros y de ellos más de 14 se han destinado a la retribución del personal, un 40'11%, y 11'5 millones han sido para la conservación de edificios.
Vicente RebolloEste balance de 2019 empeora en las previsiones de este año en curso. A causa de la pandemia han bajado las aportaciones y por ello 2020 tendrá un déficit del 46%. Habrá que 'tirar de ahorros' dicen desde la Diócesis.
Para evitar, en la medida de lo posible, esta reducción, Rebollo explica que la Iglesia se ha adentrado en la era tecnológica y que se puede donar a través de la página de internet 'Dono a mi Iglesia' o a través de aplicaciones móviles como Bizum.
RebolloCalculan que este "año agridulce" conllevará una bajada del 50% en los donativos.
Por su parte, el administrador apostólico de la Diócesis, Fidel Herráez, explica el balance de actividades del pasado año. En 2019 se celebraron 1.300 bautizos, 2.000 primeras comuniones y 320 matrimonios; además en asistencia se intervino en 18.000 ocasiones y ayudaron a 4.000 personas y 2.200 familias.
Fidel HerráezGracias a las aportaciones de la ciudadanía mantienen 25 colegios católicos, cinco de ellos de la Archidiócesis, y ayudan a 600 misioneros burgaleses.