Rico ha asegurado que las actuaciones que se han ido ejecutando a lo largo de 2016 han tenido como eje central a las personas del medio rural. En total, el área de Bienestar Social atendió el año pasado a cerca de 40.000 personas de toda la provincia, sin contar a los aproximadamente 800 usuarios de los cinco centros asistenciales con los que cuenta la institución provincial.
Esta última partida, la de ayuda a domicilio, ha contado con una dotación de tres 3,9 millones de euros, el contrato más importante de la Diputación, de los que la propia institución provincial ha aportado 750.000 euros de recursos propios, el doble de lo que está obligada a poner, con el fin de "evitar las listas de espera", ha recalcado Rico.
En comparación con el presupuesto total de la Diputación, los Servicios Sociales suponen un total de 31,8 millones de euros, ha indicado el presidente de la institución provincial, de los que 13.145.000 euros proceden de recursos propios de la Diputación, que conforman un total de 16,8 millones si se incluyen las partidas destinadas a cada uno de los diferetntes programas que esta lleva a cabo (información, ayuda a domicilio, ayudas de urgente necesidad...).
César Rico ha pedido además "una reflexión" a la Junta de Castilla y León para que alcancen un acuerdo de cara a la financiación autonómica, que ponga las bases para un racionamiento más acorde de las competencias de cada administración.
Rico ha recordado que año tras año la Diputación ha aumentado la partida destinada a Servicios Sociales, una función muy importante de la que se benefician muchos vecinos del medio rural, además de asegurar que en el último trimestre intentarán acercar posturas con la Junta, a pesar de que la financiación autonómica no esté cerrada aún.