Son algunos de los datos que se desprenden de la memoria del 2015 de Bienestar Social, que ha presentado el presidente de la Institución Provincial, César Rico.
En cuanto a esa memoria, se firmaron 112 convenios con instituciones privadas por 507.000 euros y se colaboró con 304.000 euros con ONGs de Cooperación Internacional. En total, en estos apartados, 1.122.110 euros.
También se llevaron a cabo labores de prevención, en los programas de los 21 CEAS de la provincia, o de Convivencia.
A través del contrato de Ayuda a Domicilio, el más importante de la Diputación, se atendió a 1.508 usuarios con 3.339.000 euros y a 618 en el de Teleasistencia.
Fueron, como ha resaltado el presidente de la Diputación, casi 30 millones en Servicios Sociales.800 usuarios tuvieron los centros residenciales gestionados por la Diputación, lo que generó un gasto de 20 millones. Estos centros seguirán estando gestionados por la Institución Provincial debido a la actual situación jurídica , por la denominada Ley Montoro, que establece que la competencia pasará a la Administración Regional una vez resuelto el tema de la financiación autonómica.
César Rico también ha reiterado, ante la polémica suscitada por el envío de cartas a las familias de los residentes informado del coste de las plazas, que quien no tiene dinero no paga. En las cartas se indica la diferencia, que asume la Institución, entre el coste real de las plazas y lo que pagan las familias, y ha dejado claro que pagan los herederos, en caso de fallecimiento del residente o baja voluntaria, solo si pueden económicamente.
Trabajan en Burgos 81 profesionales, 15 en los servicios centrales, dedicados a los Servicios Sociales.