Este convenio, que lleva suscrito desde el año 2014, tiene como objetivo ganar agilidad en las aportaciones económicas ante el arranque de los presupuestos anuales. Según explica César Rico, la finalidad principal es que no haya personas sumidas en una situación precaria.
Esta segunda prórroga se revierte en 4 líneas de actuación. La primera, tal y como señala el presidente de Cáritas, Jorge Simón, sirve de anticipación a las ayudas que presta la Diputación a los colectivos en situación de urgencia social. Dicha colaboración asciende, en el último año, a 207 intervenciones.
La segunda línea de actuación se centra en la falta de la formación ocupacional por ser, según Jorge Simón, una de las causas de la exclusión social. Ante esto, se imparten cursos y talleres con colectivos en situación o riesgo de exclusión social como economía doméstica o habilidades sociales.
La colaboración entre la Diputación y Cáritas se centra también en el apoyo a los centros rurales de menores de Villarcayo y Lerma, así como en la coordinación del alberge que tiene Cáritas en Burgos, el cual da alojamiento a 21 personas.
Desde la firma del convenio en 2014, la financiación para estas 4 líneas de actuación asciende a 20.000 euros por ejercicio, cantidad que ha permanecido constante, así como el número de personas que se benefician con estas ayudas.