El Ayuntamiento de Burgos erigió, en el siglo XVI, una ermita dedicada a San Julián, obispo de Cuenca y nacido en nuestra ciudad. Se levantó en la antigua casa de los Niños de la Doctrina Cristiana, frente al convento de la Victoria, en lo que hoy es la Avenida de la Isla. Durante muchos años, todos los 28 de Enero, aniversario de la muerte del Santo, fallecido en 1208 había actos religiosos y por la tarde una concurridísima romería, con regocijos populares.