Cajaviva Caja Rural y la Confederación de Asociaciones Empresariales han realizado un informe sobre la elección en los estudios de la provincia que ha contado con una muestra de 1.168 alumnos de ESO, Bachillerato, FP y universidades. De este escrito se deduce una brecha de género en ramas educativas, y es que las mujeres están infrarrepresentadas en las áreas del campo STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
El director general de la financiera, Ramón Sobremonte, asegura que no hay igualdad de oportunidades y manifiesta que esta brecha educativa se ve ligada a las profesiones de los progenitores. En este sentido, un 34% de los padres tienen estudios STEM frente a un 2% de madres.
Ramón SobremontePara el presidente de FAE, Miguel Ángel Benavente, el problema nace con la pronta elección entre ciencias y letras que se impone a los alumnos, ya que a esas edades el 34% no sabe qué estudios cursar en un futuro.
Miguel Ángel BenaventePara paliar esta indecisión, el representante empresarial lanzaba un órdago a la Universidad de Burgos y les animaba a crear un sistema que muestre de forma clara la relación oferta-demanda de los diferentes grados. Además, considera que la orientación laboral tiene una clara importancia en este sentido.
Por otro lado, cree que habría que dar a los estudios FP un título más amable y dejar de verla como "la hermana pobre de la Educación", ya que el 95% de los módulos técnicos son realizados por hombres.
La clara diferenciación entre estudios cursados por mujeres y por varones lleva consigo una brecha salarial de 6.750 euros anuales. Esto es por la mejor retribución que tienen las salidas técnicas.
Únicamente el 20% de los alumnos en grados de Ingeniería son mujeres, pero se eleva a un 60% en la rama social. Por tal motivo, destacan la necesidad de concienciar sobre los empleos de calidad de la Ingeniería.
Sin embargo, a pregunta de los periodistas sobre la auténtica brecha de género, por la que las mujeres no acceden a puestos de responsabilidad, desde FAE han negado que exista tal hecho y se remiten a los convenios que regulan los salarios para refutar la diferencia entre hombres y mujeres en el mercado laboral.