"España está muchísimo mejor que el resto de Europa en violencia de género en general, no solamente en número de víctimas sino también en la atención, en las órdenes de protección, en los centros de acogida y en el sistema de pulseras que ahora nos están copiando muchos países europeos". Con estas palabras ha defendido Pilar Martín Nájera, fiscal delegada de Violencia de sobre la Mujer de la Fiscalía General del Estado, el enorme trabajo que se realiza desde todos los estratos de la sociedad para luchar contra esta lacra, en el contexto de la Jornada Violencia de Género Digital que ha tenido lugar esta mañana en la Universidad Isabel I.
Pilar Martín NájeraJunto a ella han protagonizado las ponencias y la posterior mesa redonda Pilar Conde Colmenero, decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Económicas y vicerrectora de Ordenación Académica de la Universidad Isabel I; María Boado, fiscal coordinadora de Violencia de Género del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León; y Encarnación Iglesias, de la Asociación STOP Violencia de Género Digital.
Pilar Conde ColmeneroMaría BoadoEncarnación IglesiasLa decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Económicas ha arrancado la Jornada recordando que en 2019 el número de mujeres asesinadas víctimas de violencia de género asciende ya a 27, unas "preocupantes cifras" que han rebasado las 1.000 mujeres asesinadas desde que se empezó a contabilizar esta estadística en 2003. Conde ha enumerado un importante listado de necesidades que ha considerado esenciales para continuar combatiendo esta tipología de violencia, entre las que destacan la concienciación social, la formación especializada, un conocimiento jurídico técnico más profundo, nuevas propuestas legislativas y más investigación científica.
Martín Nájera, primera mujer nombrada fiscal superior, en Cantabria en el año 2000, ha calificado el dato de mujeres asesinadas como "tremendo" aunque ha ponderado que "la sociedad civil ha dicho mucho y lo ha dicho muy bien" en lo relativo a la violencia física, advirtiendo de que las cosas son distintas en materia de violencia psicológica.
Martín NájeraLa fiscal delegada de Violencia sobre la Mujer ha reflexionado sobre las ventajas e inconvenientes intrínsecas a las nuevas tecnologías, subrayando que "nos han cambiado el criterio de intimidad" e indicando que hay corrientes de pensamiento que, motivadas por las redes sociales, ya apuntan a conceptos como intimidad compartida y extimidad.
Y una de las cuestiones fundamentales en las que interviene la transformación digital es las relaciones de pareja, donde ha apuntado que existe una "responsabilidad individual y colectiva para exigir la autorregulación del uso de las redes sociales".
Entre los grandes peligros de las redes, ha indicado Martín Nájera, se encuentra "el gran sexismo" que se transmite "sin ningún tipo de filtro", y que contribuye a perpetuar la "desigualdad histórica de la mujer". "Lo que diga un influencer va a misa", ha recalcado, una situación que no puede sostenerse en estos términos, del mismo modo que "se mantienen unos roles sexistas y creencias como que si me controla es porque me quiere".
Martín NájeraLas redes impulsan cambios en las relaciones que las convierten en totalmente diferentes "a las que regula el ordenamiento jurídico español", ha asegurado Martín Nájera, una razón de peso para trabajar por la evolución de las leyes con el objetivo de que contemplen situaciones que se han convertido en cotidianas a día de hoy. Como ejemplo, ha citado que "los jóvenes han aprendido que una torta no se puede permitir" pero "la violencia de control, la humillación, el abuso psicológico, no se identifica como violencia", lo que dificulta que "se reaccione".
Martín NájeraEntre los datos que preocupan a la Fiscalía General de Estado, la ponente ha destacado el rango de edad de los 16 a los 29 años, que el 20% de los jóvenes asegura haber vivido un episodio de control, o que el 9% de ellos ha alardeado en las redes de haberlo ejercido. "Desde Europa", ha añadido Martín Nájera, "estamos recibiendo indicaciones de la necesidad de estudiar las consecuencias psicológicas que tiene padecer estas situaciones".
Martín NájeraEntre las medidas para hacer frente a la violencia de género en todas sus expresiones, la fiscal ha insistido en que el camino es "educación, educación y educación", si bien ha apuntado las disposiciones que incluye el Pacto de Estado rubricado en 2017 "por todos los grupos políticos salvo Unidos Podemos", que contempla medidas para atajar la violencia digital como que los operadores deben tender a normas de autorregulación, la Administración debe regular y sancionar debidamente, o la calificación de delito de las actuaciones que tengan lugar en las redes sociales.
Llegado el caso, ha ejemplificado, en que una persona las utilice para difamar de manera continuada el honor y la imagen de su pareja o expareja, se podría proponer como sanción "la prohibición en el acceso a los medios digitales". "Hay que denunciar las situaciones que puedan ser un delito. No simplemente no compartir, sino elevar la voz para hacer contrapeso", ha sentenciado Martín Nájera.
Martín NájeraEl sexting (difusión imágenes íntimas), el child grooming (idéntico delito pero con menores), la sextorsión, el ciberacoso o la interceptación de comunicaciones personales son algunos de los principales delitos en materia de violencia de género digital, como ha explicado María Boado, fiscal coordinadora de Violencia de Género del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
Los cambios en las relaciones afectivas obligan a una continua formación y reciclaje de los órganos judiciales, que no estaban preparados para enfrentar estas situaciones ?"nos tenemos que acostumbrar", ha indicado Boado-, y han modificado igualmente la prueba tradicional, que ahora es "insuficiente a la hora de estudiar los nuevos delitos tecnológicos", ha expuesto la fiscal.
María BoadoBoado