Con la reciente llegada de la época estival, la Guardia Civil ha recordado a través de su cuenta de Twitter lo peligroso que resulta dejar a menores o mascotas en el interior del vehículo por escaso tiempo que sea.
Según los datos, durante el verano, el interior de un coche al sol puede alcanzar hasta 60ºC en tan solo quince minutos, provocándole la muerte a un niño en pocos minutos. Esto se debe a que el cuerpo podría situarse en los 42 o 43ºC en estas condiciones.
Cuando se conduce con menores, los agentes aconsejan que estos viajen con ropa ligera y fresca. Además, para evitar golpes de calor se recomienda aparcar a la sombra, dejar las ventanillas bajadas para que sea más fácil volver a enfriar el coche y colocar la silla del bebé en una plaza que no de el sol. Del mismo modo, es importante mantener el coche refrigerado con el aire acondicionado a unos 22 o 25ºC.
En caso de que el menor sufra un golpe de calor, las autoridades aconsejan llevarlo a la sombra, abanicarle, llamar al 112, refrescar la piel del niño con una tela o paño y agua no demasiado fría, así como darle de beber poco a poco.