La Guardia Civil vuelve a localizar una cabeza de corzo que no cumplía con los requisitos legales para su transporte, un suceso que se une a los muchos que se están produciendo recientemente en la provincia de Burgos.
El SEPRONA de la Guardia Civil ha abierto un expediente de sanción a un cazador madrileño al abatir un corzo en la provincia de Burgos y no llevar el precinto obligatorio en la cabeza del mismo.
Días atrás, una Patrulla del SEPRONA, en el marco de la Operación Vareto puesta en marcha para la prevención y control del furtivismo durante la campaña 2016, paraba un vehículo en una localidad del eje de la N-623, al norte de la provincia. El cazador sí tenía permisos de armas y caza, pero, ante el nerviosismo del hombre, que decía no haber abatido ninguna pieza, registraron el vehículo.
Encontraron una cabeza de corzo y varias piezas de carne sin la "declaración responsable". Desde la Guardiaa Civil se recuerda que el precinto legaliza la caza del corzo, determina el terreno donde ha sido abatido y autoriza su transporte; debe colocarse en la cuerna del cérvido una vez dado muerte y siempre antes de moverlo, conforme a lo estipulado en la Ley de Caza de nuestra Comunidad sobre el precintado de piezas de caza.
Del mismo modo, siempre que se transporte cuerpos y/o piezas de caza que se separen de sus cabezas debidamente precintadas, y que pretendan ser trasladadas en el periodo hábil de la especie por terceros, deberán ir acompañadas de una "declaración responsable de procedencia".