El Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Burgos, durante el pasado fin de semana, entre las 17 horas del viernes 27 de octubre y las 6 horas del lunes 30 de octubre de 2017 ha realizado en la provincia un total de 824 pruebas de alcoholemia, de las cuales 9 fueron positivas contabilizándose entre ellas 1 delito contra la Seguridad Vial hecho por el cual se instruyeron diligencias, en tanto que los otros 8 positivos se saldaron con denuncias administrativas.
Durante el mismo periodo de tiempo, 25 conductores han realizado la prueba de drogas y estupefacientes, resultando 5 casos positivos, por lo que se tramitaron los correspondientes boletines de denuncia por infracción al Reglamento General de Circulación.
El total de pruebas fueron realizadas en controles dispuestos en orden a la prevención de la seguridad vial.
La ingesta de bebidas alcohólicas así como la de drogas y sustancias tóxicas influye en el conductor de un vehículo con la disminución de la capacidad sensorial, de reflejos y de atención en la conducción, desvirtuando la percepción de la realidad, determinando una conducción inapropiada y creando un concreto peligro para la vida propia y del resto de los usuarios de la vía, aumentando exponencialmente la posibilidad de sufrir un siniestro vial.