Tras tres años trabajando en el proyecto, la Iglesia abre en Burgos un Centro de Escucha. Se trata de un lugar "de acogida y apoyo" donde, de forma gratuita, 15 voluntarios atienden "crisis menores" de todo el que lo necesite. No pretenden competir con los psicólogos, comenta el director, Víctor Román, de hecho explica que cuentan con algún profesional entre su equipo de voluntarios, pero quieren consolar a las personas que atraviesan un momento de crisis.
Víctor RománEste espacio forma parte de la Red de Centros de Escucha, actualmente en España hay 30 de este tipo, y está vinculado y supervisado por el Centro de Humanización de la Salud de Tres Cantos. Además cuenta con la colaboración de Cáritas y las delegaciones de la Diócesis de familia, misiones, salud y migraciones.
En Burgos se encuentra en la plaza interior que hay en la calle de Clunia. A través de este organismo, ofrecen ayuda para superar etapas difíciles, para que los 'escuchados' puedan enfrentarse a conflictos emocionales a través de "tiempo y espacio de calidad".
Por el momento están centrados en la atención individualizada a través de 20 sesiones (dos por semana y voluntario), pero más adelante quieren hacer terapia de grupo.
En cada una de las 'escuchas' se estudia dónde se quiere ir y qué actuaciones se necesitan para ello. Una de las voluntarias, Rosana Tapia, especialista en duelos, explica que "no somos la luz o el camino, somos los que ayudan a encontrarlas". Las personas son las que superan, ellos son "el soporte".
Rosana TapiaEn estos momentos de crisis sanitaria, se elevan las depresiones y ansiedades a causa de la soledad que impera en la COVID. Precisamente con este cuadro psicológico están atendiendo a cinco personas, a la espera de acoger a dos más que han solicitado el servicio.
Para ser atendido por los 15 voluntarios han habilitado tres canales de comunicación: teléfono (697 852 447), correo electrónico (c[email protected]) y formulario a través de su página web (archiburgos.es/centrodeescucha).
A través de cualquiera de ellos se explica el momento por el que se atraviesa y ellos recurren a la persona más especializada en tratar esas necesidades, que en el caso de no solucionarse o estancarse, se derivan a un psicólogo.
Estos canales también pueden usarse por parte de aquellos que quieran formar parte del equipo, sin embargo "no vale solo la buena voluntad". Se requieren dos años de formación y participar en los cursos. Los 15 voluntarios que hay actualmente han realizado un curso de counseling.