Niños y no tan niños han disfrutado de las 16 carrozas que han recorrido Burgos desde el barrio de Gamonal hasta el centro de la capital burgalesa se han asombrado con los 28 metros del dragón Samarkán y con la destreza del Club de Patinadores y Escuela de Circo de la ciudad.
No podían faltar los chupeteros para recoger los chupetes de los niños que dejan esa etapa atrás, o los carboneros cantando el nombre de aquellos que este año se han portado mal y tendrán una pieza de carbón junto a sus zapatos.
Durante el recorrido, han desfilado siete carrozas iluminadas, tres adaptadas por las Peñas de la ciudad, otras tres que transportaban 6.000 kilos de caramelos que se han repartido entre el público asistente, y otras tres más con el carbón, el chupetero y el oro, el incienso y la mirra.
Una Cabalgata compuesta en total, por 950 personas procedentes de 11 compañías de teatro, 43 colectivos de diversa índole, diez grupos de danzas folclóricas, y siete agrupaciones internacionales de Francia y Portugal.
Y como no los protagonistas de la noche más mágica del año, los tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar han llegado a la ciudad para saludar a pequeños y mayores y celebrar un año más la magia de la Navidad, y de la familia.
Acompañados un año más por los pastores de los grupos de danzas de la capital burgalesa han hecho su entrada desde la avenida Derechos Humanos hasta la Plaza del Cid, donde han entregado el oro, incienso y mirra en el Portal para luego subir a los balcones del Teatro Principal y dar su habitual discurso, deseando, sobre todo a los más pequeños, una feliz, mágica e ilusionante velada.
¿Habrán sido buenos los niños burgaleses? Esta noche saldrán de dudas.