El III Plan de Comercio: Estrategia para el Comercio de Castilla y León 2016-2019 determina entre sus metas la de complementar y fortalecer la actividad comercial en el medio rural a través de la distribución comercial, conectando las estrategias de venta de los grandes y medianos operadores con los posibles emprendedores locales.
Se trata de detectar posibles nichos de negocio, haciendo compatibles la búsqueda del beneficio empresarial y del bienestar de la sociedad desde el ámbito de la responsabilidad social corporativa. De ahí que la intervención de las partes estipulada en el convenio se estructure en dos esferas: la de mercado y la de la economía social.
Dentro de la primera, las compañías distribuidoras asumen el compromiso de aportar un análisis de su implantación en el territorio ?concretando si es bajo la fórmula de tienda propia, franquicia o cooperativa, entre otras? y de sus posibilidades de crecimiento, así como de estudiar la apertura de su cartera de proveedores a nuevos clientes locales.
La Junta se compromete a trabajar en la prospección y desarrollo de iniciativas empresariales; a conectar a las industrias castellanas y leonesas de la distribución con negocios emergentes o ya consolidados; a proponer las zonas más propicias para la instalación de tiendas en función de las necesidades de abastecimiento detectadas y, finalmente, a favorecer la implantación de tejido comercial a través del catálogo de apoyos y ayudas de la Lanzadera Financiera.
En este punto, cabe subrayar que la Dirección General de Comercio y Consumo mantiene abierta hasta el 15 de noviembre una línea de subvenciones dirigida expresamente a promover la comercialización y garantizar el suministro de productos de primera necesidad en el medio rural. En concreto, la Junta financia hasta el 80 % de la inversión de proyectos vinculados a establecimientos minoristas ?tanto existentes como de nueva creación?, que faciliten a la población el acceso a artículos cotidianos y que se encuentren ubicados en zonas con déficit comercial.
El segundo apartado del convenio suscrito esta mañana afecta al ámbito de la economía social. Las empresas firmantes se comprometen a analizar la posibilidad de operar en poblaciones con escasa presencia de tiendas de producto básico, tanto por la vía de utilizar redes de distribución comercial existentes o las que puedan crearse, como de colaborar con establecimientos ya en funcionamiento.
Entretanto, la misión asumida por la Consejería de Economía y Hacienda es la de actualizar el informe presentado en diciembre pasado sobre suministro de bienes esenciales en el medio rural con el fin de testar los efectos derivados de este tipo de iniciativas de responsabilidad social corporativa.