Una sentencia condena a la Junta de Castilla y León a pagar los gastos de los gastos médicos de un ciudadano en la sanidad privada, donde le diagnosticaron un cáncer en un ojo que no encontraron los médicos de la Pública, a los que acudió en una veintena de ocasiones y no detectaron el problema.
El Juzgado de lo Social número 4 de Valladolid ha condenado al Sacyl al pago de 96.300 euros una persona por los gastos médicos que tuvo que pagar en la sanidad privada, donde le encontraron un cáncer en un ojo y que, aunque salvaron su vida, acabó perdiendo. El hombre acudió a la sanidad pública donde tuvo a un diagnóstico equivocado, a los que acudió en una veintena de ocasiones y no detectaron el problema.
Los Servicios Jurídicos de 'El Defensor del Paciente' explicaron que esta persona, cuando tenía 70 años, acudió a su médico en Valladolid aquejado de continuos dolores y pinchazos en la zona de la ceja izquierda.
El hombre acudió a su médico durante meses, para después pasar a las urgencias del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, con al menos 20 visitas en total a los servicios públicos, mientras su enfermedad continúa empeorando hasta que tuvo que ingresar en el hospital.
De la pequeña mancha roja original, presentaba visión doble, diplopía vertical en la mirada al frente binocular que desaparecía con la visión monocular. Asimismo, sufría una alteración sensitiva en región frontal izquierda inicialmente como disestesias y posteriormente hipoestesia en la misma región, cefalea frontal izquierda y retrocular de intensidad moderada. Junto a esto presentaba un punto doloroso en zona ciliar izquierda media, como recoge ileon.com
Meses después, el empeoramiento progresivo de su enfermedad provicaba costras que supuraban en ocasiones, mientras los médicos trataban únicamente los síntomas y no se le realizaron más pruebas para detectar el origen de la enfermedad.
Tras desistir de encontrar el problema en la Sanidad Pública, el hombre se trasladó a la Clínica Ruber de Madrid, donde se le realizó una biopsia y se le informó que padecía un cáncer, un carcinoma epideimorde y se indicó una intervención quirúrgica urgente. Dado el estado avanzado de la enfermedad, la difícil intervención exigió tres especialistas: maxilofacial, neurocirujano y cirugía plástica.