La comisaría de Burgos contará con cerca de veinte nuevos efectivos, mientras que a las de Miranda de Ebro y Aranda de Duero llegarán entre ocho y diez personas a cada una.
La situación en las Comisarías en la provincia de Burgos sigue en el 80 por ciento de ocupación, con las sedes de Aranda y Miranda un poco de debajo de este nivel.
En el día de los Ángeles Custodios, fiesta de la Policía Nacional, el Comisario Provincial ha repasado algunos de los principales asuntos que preocupan a los agentes nacionales en la provincia, como las denuncias por violencia de género, los robos en coches o los fraudes y delitos a través de internet, para los que la Comisaría de Burgos dispone de un grupo especializado.
Los niveles de criminalidad bajaron el año pasado en torno a un cuatro por ciento, y hasta el mes de junio de este año se producía un descenso del uno por ciento más, nivel que se mantiene a día de hoy.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno, Roberto Sáiz, ha indicado que la provincia de Burgos se encuentra trece puntos por debajo de los índices de criminalidad con respecto a la media nacional, lo que, afirma, permite hablar de una "provincia segura". Con respecto a la plantilla en las Comisarías, Sáiz ha alegado que el nivel es similar a otras sedes del país, cercana al 80 por ciento de ocupación.