Los menores de entre 13 y 15 años se encontraban tirando piedras a los vehiculos y a los peatones que circulaban por la calle Río Odra.
Al ser vistos por la policía local y nacional , los jóvenes se escondieron en la azotea negándose a bajar.
Al final la policía entregó a los menores a sus progenitores.