Los agentes de la Policía Local que se personaron en la calle Frontón observaron a un joven que se encontraba dormido en un banco y a su lado un perro suelto. Se procedió a despertar a este joven y, una vez identificado, se le informó de la denuncia en la que había incurrido por tener el perro de raza peligrosa suelto y sin bozal.
El propietario disponía de autorización administrativa municipal y de seguro en reglas del animal.