Los denunciantes seguidamente recibierón la llamada de esta persona, explicándoles todas las características del piso, y acordando que a través de un correo electrónico les enviaría todos sus datos personales y D.N.I. reservando en ese momento las fechas en las que los perjudicados concretaban el disfrute de los apartamentos. Al realizar la transferencia bancaria a la cuenta que el presunto estafador les indicaba, ascendiendo hasta el momento de las denuncias conocidas, unos 1.200 euros en concepto de reservas.
Transcurridas unas semanas y como los denunciantes no tienen noticias del "arrendador" para saber cómo se va a realizar la entrega de las llaves del apartamento, contactan con el sujeto a través de la aplicación WhatsApp, comunicándoles éste que el banco le ha embargado todos sus apartamentos y que ya les devolverá el dinero de la reserva en el mes de septiembre, no volviendo a saber nada de esta persona, sintiéndose claramente estafados.
Incluso, se puede dar el caso de llegar al destino vacacional y encontrarse con que ese piso que habían alquilado está ocupado por sus verdaderos inquilinos. Lo que ocurre en esto casos es que esos pisos de alquiler vacacional nunca han pertenecido al anunciante, sino que ha utilizado fotografías de otros pisos puestos en alquiler en diversas plataformas de Internet.
Los investigadores de la Policía Nacional han logrado identificar al autor de 3 de los hechos denunciados, si bien se continúan recibiendo más denuncias similares relacionadas con estafas en los alquileres de pisos en la época de vacaciones, los cuales se están investigando.
Otro modus operandi utilizado por los ciberdelincuentes en este tipo de estafas, es publicar anuncios de alquiler de pisos o chalets en zonas turísticas en reconocidos portales de Internet (Airbnb, Milanuncios, Idealista, ...), con precios de auténticos chollos, ofreciendo como contacto un email y un teléfono.
Una vez establecido un primer contacto (recordemos que ya fuera de la plataforma de publicación del anuncio, para evitar así quedar "auditados" por el propio portal) y habiendo pactado un precio total por el alquiler (sobre el que el ciberdelincuente habrá hecho una generosa rebaja respecto del precio original, para así generar confianza en la víctima y hacerle creer que de verdad está haciendo el negocio del año), es cuando el ciberdelincuente enviará a la víctima un enlace, supuestamente perteneciente al portal en el que figuraba el anuncio inicial o a otro portal similar. Es en este momento cuando se consuma la estafa, puesto que ese enlace realmente no pertenece a ningún portal legítimo de alquileres de pisos o de anuncios por Internet, sino que se trata de un dominio que está en poder de los ciberdelincuentes y que trata de imitar la apariencia de un enlace o dirección legítimos.
El ciberdelincuente explicará a la víctima los pasos a seguir y la convencerá diciendo que el pago es seguro y que se realiza y gestiona a través del propio portal anunciante, lo que también genera confianza en la víctima.
El aspecto de las páginas web es prácticamente calcado al original, por lo que aquí lo importante es comprobar la dirección URL, principalmente en el inicio del enlace, es decir, la parte más a la izquierda, justo lo que hay delante antes de la primera barra "/". Un ejemplo sería el siguiente: la dirección auténtica del portal sería "https://www.tripadvisor.es/.............", mientras que el enlace que podrían enviar los ciberdelincuentes sería algo como "https://www.tripadvisor.es-reserva.com/........................". La diferencia es sutil pero muy importante, ya que, aunque pueda parecer que es lo mismo, realmente no lo es. Mientras que en un caso el dominio de la página sería "tripadvisor", en el caso del enlace malicioso sería "tripadvisor.es-reserva.com".
Haciendo esta separación, se ve mucho más claro cuándo un enlace puede ser malicioso. Esto lo pueden realizar con los nombres de todos los portales más reconocidos, por lo que hay que prestar una enorme atención y, a ser posible, llevar la gestión del alquiler íntegramente a través de la plataforma real en la que vemos publicados los anuncios, sin contactar de forma individual mediante email o teléfono.
Al menor signo, deberemos desconfiar y contactar con el portal de Internet en cuestión, para verificar los datos del piso que queremos alquilar y en ante cualquier situación dudosa contactar con la Policía Nacional