La nueva portavoz, a la que le han dicho que si quiere llegar lejos tiene que 'hacerse más visible', pensó que si empezaba su nuevo cargo vendiendo a la opinión pública que Burgos cuenta con una red inteligente de distribución de agua, empezaba de la mejor manera posible su camino hacia la alcaldía.
Lo que se le olvidó decir a Carolina es que ese proyecto está parado desde el año pasado, que solo afecta a unos pocos consumidores, que Cáceres lo descartó, que a los burgaleses les ha costado inicialmente 1,2 millones de euros, y que el mismo significa estar 'casados sin posibilidad de divorcio' con Acciona, por lo que si se quiere continuar con el mismo, habrá que desembolsar mucho más dinero y también depender de por vida de la informática de esa gran empresa.
Y lo que no dijo, tal vez porque en verano los becarios no están tan al día de la actualidad municipal, ¿qué pasa con los 30 kilómetros de tuberías que se han instalado desde Arlanzón y el agua sin llegar a los depósitos de Cortes?
Así tenemos depósitos sin agua y aeropuerto sin aviones. Seguro que la culpable de todo ello va a ser Gema Conde y que por eso el alcalde la ha dejado a un lado. Y mientras tanto, muchas localidades del Alfoz esperando el agua porque lo que es los aviones ya los han dado por perdidos.