Este sector ha sufrido como pocos el descenso de la inversión pública en nuestro país, cayendo prácticamente 10.000 millones desde 2009. Además, el sector sanitario se encuentra en medio de la transformación y revolución tecnológica que caracteriza al siglo XXI. Esta transformación está generando un cambio de paradigma social y político en general.
Pero, a nivel concreto, la transformación tecnológica ha generado un incesante avance de los conocimientos científicos y de los medios técnicos introducidos en el diagnóstico y en el tratamiento de las enfermedades; la aparición de nuevos procedimientos diagnósticos y terapéuticos, y ha generado una creciente lista de nuevos medicamentos, por lo que la gestión misma del sector es tan compleja que no puede abordarse en el corto o medio plazo.
En resumen, hoy la sanidad española está en peores condiciones que hace cuatro años para seguir protegiendo la salud de los españoles y, lo que incluso es peor, para afrontar los necesarios cambios que debe plantearse una sanidad preparada para el siglo XXI. Como publicó el Barómetro del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) en su informe de julio, la preocupación por la sanidad se ha triplicado en estos últimos años, siendo la quinta cuestión que más preocupa a los españoles.
Por tanto, ¿a qué se enfrenta el sector sanitario?
Estas y otras cuestiones son a las que se enfrente el sistema sanitario español en un futuro.