Las OPAS llevan reivindicando el problema del avispón asiático en varias reuniones que han mantenido con las administraciones públicas, en este caso a través del Servicio Territorial de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. En estas reuniones, ha recogido la Presidenta de la Asociación de Apicultores de Burgos, Esther Sáiz, han pedido una "autorización administrativa para la utilización de trampeo", método que está permitido solo en los colmenares afectados.
Otra de las autorizaciones que quieren conseguir, ha explicado Esther Sáiz, es para poder realizar el llamado "método troyano coreano". Este método consiste en atraer a las avispas con panales de miel, para cogerlas y cortarles las patas de atrás y rociarles con un insecticida. Desde la Junta, señala Sáiz, aunque "no les dan pautas a seguir", si les piden un informe que homologue el insecticida.
Esther Sáiz ha recalcado que el problema del avispón asiático puede tomar una dimensión social, teniendo consecuencias "de gran impacto medioambiental, perjuicios económicos y problemas de seguridad ciudadana".