Artesano, natural, casero... son el adjetivo que acompaña a muchos de los alimentos que compras a diario. Sin embargo, indican desde la OCU, basta echar un vistazo a la etiqueta para comprobar que en la mayoría de los casos estamos ante un mero recurso publicitario más, un argumento que pretende ganarse a unos consumidores cada vez más interesados en comer bien.
Artesano, natural, casero...Según la RAE, natural es un elemento que se halla en la naturaleza, o que no ha sido sometido a mezcla o elaboración. Sin embargo, basta mirar los lineales de los supermercados (o revisar tu despensa) para ver un caldo natural, un puré o un paté "natural"... que sin embargo, al leer en detalle la etiqueta comprobamos que en muy poco difieren de los productos que no llevan ese adjetivo.
Los que sí son naturales. Legalmente, hay algunos productos que pueden llevar la denominación de natural:
Los que sí son naturales.En el resto de los casos, por mucho que el producto presuma de ser 100% natural, no es así: es una exageración, como demuestra una simple lectura a la etiqueta
En el resto de los casos,En la búsqueda de alimentos de calidad, los productos artesanos están siempre entre los más apreciados por los consumidores. Los fabricantes lo saben: de ahí que la coletilla "artesanas","artesanal" o, en su defecto "tradicional", acompañe muchos productos, como estas pastas. Sin embargo, echar un vistazo a la etiqueta puede despejar muchas dudas: un producto artesano no recurrirá a ingredientes propios de una elaboración industrial, como aditivos, aceite de palma...
Los que sí son artesanales. Sí hay algunos productos que tienen la categoría de artesanos o tradicionales y así se señalan con unos sellos que acreditan que:
Los que sí son artesanales.Del resto, desconfía: lo más probable es que se trate de un argumento publicitario más.
Del resto, desconfía:Casero es lo que se hace en casa... Entonces ¿de verdad las croquetas congeladas "caseras" lo son? ¿Son caseras esa cuajada o esas natillas hechas con polvos? Leyendo la etiqueta vemos que sus ingredientes (almidón de maíz, aromas, espesantes...) no son los mismos que usamos en casa cuando hacemos nuestras natillas de toda la vida con huevo, leche, harina de maíz, vainilla y azúcar. Esos productos serán muy ricos, deliciosos, sabrosos... pero de caseros tienen poco.
Casero es lo que se hace en casa...Un recurso habitual para intentar disfrazar la realidad es recurrir al eufemismo "estilo casero": en ese caso no están diciendo que sean hechos en casa, sino simplemente, que recuerda al producto de ese origen, pero atrapan al consumidor que busca alimentos con ese valor añadido que supone una cocina natural y casera.
No te fíes: los productos realmente caseros difícilmente los vas a encontrar en el supermercado.
No te fíes:La industria alimentaria aprovecha la confusión y falta de una legislación clara para incluir profusamente alegaciones de este tipo en los envases y publicidad de los alimentos. Poco importa que de natural, casero o artesano tenga poco el producto: recurren a estas exageraciones y falsedades con el único objetivo de atraer al consumidor.
OCU se ha dirigido a AECOSAN, la autoridad en la materia, para solicitar que se adopte cuanto antes una normativa que acabe con estos engaños y abusos, y de una vez por todas el consumidor sepa qué compra y qué come.
OCU se ha dirigido a AECOSAN, para solicitar que se adopte cuanto antes una normativa