Las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio inician nuevamente movilizaciones en Castilla y León en defensa de su Convenio Colectivo al haber llegado a "una situación límite e inadmisible en la negociación".A fecha de marzo pasado, son 5.200 personas trabajadoras en este sector en Castilla y León, dando servicio a 22.419 dependientes, con un porcentaje de ocupación de mujeres del 98%, la mayoría a través de un contrato a tiempo parcial.Concretamente, en Burgos son 482 trabajadoras, dando servicio a 2.800 usuarios entre ciudad y la provincia."En esta crisis sanitaria ha quedado patente que el servicio que prestamos y nuestra profesión es imprescindible para la sociedad, que hemos estado en primera línea, sin descanso, con un alto riesgo de contagio, para que las personas dependientes que están en sus domicilios tengan el bienestar que merecen" comentan."Sin embargo, la patronal, lejos de esa sensibilidad hacia este servicio, hacia sus profesionales y sus usuarios, lo ve sólo como una mercancía en la que hay que ahorrar todo lo posible. La propuesta de la patronal para el nuevo convenio colectivo es: 0% subida salarial en 2020; 0,25% de subida salarial para 2021 y destinado a plus transporte; 1% para el 2022; 1,50% para 2023 y llegar en 2022 a considerar el 100% del tiempo de desplazamiento entre usuarios como tiempo efectivo de trabajo. Para nosotras esas condiciones son inaceptables, por cuanto suponen un retroceso retributivo y laboral".Las profesionales del SAD realizan un trabajo esencial para la sociedad castellano-leonesa, una sociedad envejecida que requiere de este servicio para su calidad de vida. "Si queremos que nuestros dependientes tengan un trato digno y permanezcan el máximo tiempo posible en su domicilio habitual y familiar en condiciones óptimas, se debe garantizar condiciones laborales también dignas a quienes les asisten. Por ello, la propia Administración debe velar para proteger esta prestación" dicen.Por ello, exigen a las partes implicadas, Administraciones y Empresas del Sector, que no "mercadeen" con sus derechos y que no "ahorren a costa de sus condiciones. Con sus pretensiones empeoran la calidad del servicio, es su responsabilidad".Para no perjudicar a los usuarios, han optado por una serie de concentraciones provincializadas que manifiesten su malestar ante esta situación. Las concentraciones se realizarán de forma escalonada en las capitales de provincia de Castilla y León, se realizará la concentración en Burgos, el próximo 12 de octubre en la Plaza Alonso Martínez, Nº 7 a las 12 del mediodía, con un aforo máximo, para respetar las distancias de seguridad, de 10 personas. ,