El juez considera probadas las acusaciones de la víctima, en las que señalaba que había sufrido abusos sexuales que incluían tocamientos por parte del ahora acusado y otros comportamientos obscenos en su presencia.
Los hechos se produjeron en el año 2014, en la localidad burgalesa de Villasur de Herreros, momento en el que este hombre mantenía una relación sentimental con su entonces pareja, mientras ella cuidaba de su nieta de 6 años. Con motivo de esa relación de pareja, la menor acudía al domicilio del acusado, y allí se producían los abusos sexuales.
Cuando la menor le contó a su abuela lo que sucedía, ésta reprochó al hombre su conducta y le amenazó para que no volviera a hacerlo. Pese a todo, hasta que la abuela no perdió la custodia y la niña se fue a vivir con nuevos tutores, a los que contó lo ocurrido, no se presentó una denuncia por estos hechos.
La sentencia, contra la que cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo, establece la prohibición a acercarse a la menor durante un periodo de siete años y el pago de la mitad de las costas del proceso judicial.