En este sentido, y sobre las quejas ciudadanas, ha recordado que el canal para hacerlo es el 010, no las redes sociales, en respuesta a algunos ciudadanos que las utilizan con el mismo fin.
Las quejas "son bien recibidas" y se trata de dar respuesta, pero se debe reorganizar la ciudad frente "al abandono que había y a los contenedores tirados por cualquier acera".
Sobre recientes quejas acerca de la ubicación de contenedores en carga y descarga, o en aparcamientos de bicis, Temiño ha explicado que "tan fácil es como trasladarlo al Ayuntamiento y se cambia sin ningún tipo de problema".
TemiñoEn resumen, el concejal ha valorado el cambio positivamente porque con el tiempo el ciudadano burgalés se habrá acostumbrado.
Otro aspecto del contrato es la sustitución de contenedores y la implantación del marrón, el de residuos orgánicos. En este sentido, Temiño ha asegurado que a mediados de diciembre se habrán cambiado todos los 4.500 contenedores de la fracción de resto, plástico, papel y vidrio.
TemiñoEl quinto contenedor podría tardar más, ya que primero tendrá que haber un periodo de adaptación y educación a este nueva política de reciclaje. Este funcionará con tarjeta electrónica para que se abra la puerta y se facilitará a aquellos ciudadanos que se quieran comprometer con esto.
Por la peculiaridad de este sistema electrónico, está habiendo problemas con el suministro y por eso llegará entrado el año 2023, ya que la Junta de Gobierno ha ampliado el plazo para ello.
Espera que a futuro pueda haber una compensación en la tasa de basuras a aquellos burgaleses que tengan un buen comportamiento en la gestión de basuras.