Las pandemias como la de coronavirus Covid-19 no solo dejan secuelas en las personas que las han sufrido, muertes y mucho dolor en la sociedad. También suponen daños colaterales, a veces imperceptibles a corto plazo, porque nadie se para a fijarse en ellos. En medio del caos por parar una curva que crece exponencialmente en cuestión de días y que tarda semanas en estabilizarse y meses en empezar a bajar, se producen retrasos de cirugías y crecen casi hasta el infinito las listas de espera para someterse a una intervención.
Un paciente del Hospital de León con prioridad 1 -indicativo de que necesita una operación programable que no admite una demora superior a 30 días- tenía que esperar de media 12 días para entrar a quirófano en septiembre del año pasado. Según los mismos datos del mes de septiembre de este año, los pacientes tienen que esperar, de media, dos días más para que les practiquen la misma intervención. Pero lo verdaderamente grave es que el año pasado el 100% de estos pacientes 'graves' se operaban en un plazo inferior al mes 'deseable' para hacerlo, este año de la Covid solo el 91%.
A medida que la prioridad para practicar una intervención baja, es decir, que la patología es 'menos grave', las cifras oficiales, y que pueden consultarse a través del Portal de Salud de la Junta de Castilla y León, empeoran.
Los pacientes con prioridad 2 -con una situación clínica o social que admite una demora relativa, siendo recomendable la intervención en un plazo inferior a 90 días- esperaban de media 66 días (algo más de dos meses) en septiembre de 2019 y en septiembre de este año casi el doble, 102 días. Asimismo, los pacientes con prioridad 3 -con patologías que permiten la demora del tratamiento, ya que aquella no produce secuelas importantes- han pasado de esperar 96 días a un 56% más, 170 días de media. Esto supone que, si el año pasado eran 394 los pacientes que tardaban más de 180 días en entrar a quirófano de los 2.946 casos pendientes de intervención, este año Covid casi la mitad, 1.472 pacientes de los 3.054 casos contabilizados por el Sacyl, esperan sentados en su casa una cirugía que tarda más de medio año en llegar. En algunos casos mucho más de ese tiempo.
El Hospital de León es el cuarto de toda la Comunidad que peor dato de lista de espera quirúrgica por prioridad clínica 3 registra. En cabeza está el Hospital de Burgos en el que solo el 35% de los pacientes son intervenidos antes de 180 días, después el Hospital de Salamanca con el 38% y en tercer lugar está el Hospital de Soria con el 50%.
Encarnación Pérez tiene 75 años y lleva uno y medio esperando una operación de rodillaEncarnación Pérez es una de esas leonesas con una intervención de prioridad 3 pendiente. Tiene 75 años y lleva año y medio en lista de espera para que le pongan una prótesis de rodilla. Desde mayo de 2019 hasta hoy ya la han citado en quirófano dos veces, ha hecho dos preoperatorios y se ha vuelto a casa dos veces también sin que le practiquen la cirugía que necesita.
Encarnación PérezLa primera vez que la llamaron fue en abril de este año, pero en plena primera ola de la pandemia de Covid, la intervención se canceló y se fijó para el mes de octubre. Ingresó el mismo día que iba a operarse a la una del mediodía, y cuatro horas más tarde le dieron el alta porque "no se podía intervenir". "Ha pasado de ser una persona autónoma a una totalmente dependiente. Ella iba al mercado, salía de paseo, y ahora apenas puede estar de pie o caminar. Necesita a alguien siempre con ella", lamenta su hija Beatriz Alegre.
Beatriz AlegreEn este tiempo en el que Alegre veía cómo su madre iba perdiendo progresivamente calidad de vida, salud e independencia, interpuso más de cinco quejas en el propio centro hospitalario de León y en el Procurador del Común, pero por el momento nadie le ha dado una respuesta de cuándo marcar en el calendario la esperada cirugía.
Paralelamente, intentaron darle una solución por la vía privada, asumiendo los costes de la intervención, con la mala suerte de que el médico que la iba a practicar la operación, arriesgada porque Encarnación necesita una prótesis especial, se jubiló. "Hay mucha gente como ella, pero espero que no estén tan mal", manifiesta a ileon.com Beatriz, que solo pide "que se tome alguna medida" para que las secuelas que le queden a su madre por esta dilatación en el tiempo de una operación no sean "irreparables".
Encarnación Beatriz"El problema ya no es solo la operación, es recuperar luego la movilidad. A este paso acaba en una silla de ruedas porque está todo paralizado por el Covid pero el mundo sigue", y solo quiere que siga de la mejor manera posible.