La elección de Burgos como sede no ha sido cosa del azar sino que la provincia es una de las más activas en temas de rehabilitación e inspección de edificios. En total se han inspeccionado 3.500 edificios y en más de 1.500 se ha actuado.
Las principales deficiencias que presentan los edificios tiene que ver con la eficacia energética, la calidad, la accesibilidad y la comodidad del inmueble.
En cuanto a las ayudas destinadas desde la Junta de Castilla y León el 50% ha llegado a Burgos y un 40% se ha destinado a edificios de la capital.
La aparición de este sector ha supuesto para la construcción en España un soplo de aire fresco después de la crisis puesto que en Castilla y León se ha creado un gran nicho de empleo gracias a la rehabilitación de edificios.
Quiñones ha destacado la importancia de las inspecciones técnicas para conocer las necesidades de un edificio. En Burgos, las carencias van más relacionadas con la eficiencia energética y sobretodo con la accesibilidad.
A parte de las mejoras que traen consigo estas actuaciones, la integración social de la ciudad y que no haya escalones de calidad entre zonas bonitas y feas es otro de los aspectos que se destaca desde el sector de la rehabilitación de edificios.