En el webinar 'La nutrición como escudo protector: Prevenir enfermedades a través de una alimentación saludable' organizado por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) Castilla y León y moderado por el Dr. Francisco Vicente Martínez García, presidente de SEMERGEN de Castilla y León y coordinador del grupo de trabajo Aparato Locomotor; la Dra. Rosa Ortega, Catedrática del Departamento de Nutrición y Ciencia de los Alimentos de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid y el Dr. Vicente Martín Sánchez, miembro de la junta directiva de SEMERGEN y responsable de la Agencia de Investigación y Universidad, han impartido una conferencia con la que los médicos de Atención Primaria de la región han tenido la oportunidad de conocer más acerca de cómo la alimentación puede influir en la salud y prevención de patologías.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su documento "Global action plan for the prevention and control of non-communicable diseases 2013?2020"[i] señala que los factores dietéticos asociados con mayor riesgo de mortalidad, o de años perdidos por enfermedad o incapacidad estarían relacionados con una mala alimentación. En su intervención, la Dra. Ortega ha señalado que las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, el cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas "están fuertemente influenciadas por factores de riesgo modificables como el tabaquismo, el abuso de alcohol, la falta de actividad física y una dieta pobre en nutrientes, factores que siguen siendo un problema de salud pública en todo el mundo".
Por lo tanto, teniendo en cuenta que este tipo de afecciones son susceptibles de mejorar a través de la dieta, la Dr. Ortega ha recomendado seguir un patrón de estilo de vida saludable y ha señalado que "la Dieta Mediterránea, que es de las más completas, puede resultar beneficiosa para la salud y para la prevención de enfermedades". El Dr. Vicente Martín ha añadido que, "los efectos saludables de este patrón dietético muy probablemente se deban a la combinación de muchos nutrientes con propiedades antiinflamatorias y/o antioxidantes presentes en esos alimentos".
Los expertos han aconsejado ingerir alimentos con un alto contenido de minerales, vitaminas, polifenoles y fibra, como frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos, añadiendo en el cocinado aceite de oliva virgen.
Durante su intervención, el Dr. Martín ha señalado que "el uso de índices de calidad dietética para evaluar la adherencia a un determinado patrón dietético o a las directrices dietéticas actuales reduce el riesgo de enfermedad", facilitando la adherencia de todos los individuos a patrones de dieta saludable, como es el caso de la Dieta Mediterránea. La adherencia a este patrón de dieta "reduce de manera significativa el riesgo de enfermedad y muerte por las principales causas de enfermedades cardiovasculares y cáncer, entre otras", ha puntualizado el experto. Además, según algunos estudios[ii] este tipo de patrón de dieta tiene un menor efecto que otros patrones sobre el cambio climático y la huella ambiental.
En relación con el consumo de bebidas, la Dra. Rosa Ortega considera que "el consumo moderado de bebidas fermentadas, como la cerveza, dentro de la Dieta Mediterránea, es compatible con el mantenimiento de la salud y protección frente a procesos cardiovasculares y metabólicas".
Ambos expertos han coincidido en que los efectos de la socialización durante las comidas, en las que se puede incluir el consumo moderado de bebidas fermentadas, como el vino o la cerveza, podría ser incluido en una alimentación saludable. Los expertos han destacado la importancia de "evitar el consumo abusivo de alcohol, respetando un consumo moderado de cerveza de 200-300 ml de cerveza al día para mujeres y 400-600 ml diarios para hombres sanos, siempre acompañado de alimentos". Además, han incidido en que los efectos beneficiosos de este tipo de bebidas se observan únicamente cuando el consumo es moderado y responsable por parte de adultos sanos cuya alimentación es sana y equilibrada.