127 casos ha tenido que atender la Asociación de asistencia a víctimas de agresiones sexuales y violencia doméstica, según se refleja en su informe del año 2015. A partir de dicho informe podemos trazar el perfil aproximado de las mujeres que ha atendido la asociación en Burgos, de entre 19 y 45 años (35 de media), mujer, con hijos y con dependencia económica de su pareja. Sólo hay un hombre atendido, frente a 119 mujeres y 7 menores.
De los casos atendidos, el 78% (99 casos), de los cuales 85 incluyen maltrato físico y psicológico, mientras 14 únicamente psicológicos. 9 casos corresponden a agresiones sexuales o acoso y 19 casos a 'otros', siempre según el informe de la asociación. Se ha dado asistencia judicial a 8 personas nuevas, que se unen a las 10 ya en curso, y psicológica a 22 nuevas personas y 4 ya en curso.
La problemática deviene de la dependencia emocional y económica, el miedo a las represalias, las amenazas y una visión del amor que supone sometimiento y sufrimiento. La denuncia o la petición de ayuda llega entre los 30 y los 45 años, pero el maltrato se inicia unos 8 años antes. Las mujeres atendidas tienen un nivel de estudios medio o bajo y un 57% no trabaja ni tiene ingresos, lo que provoca una fuerte dependencia económica de sus parejas. La crisis también ha influenciado a la hora de frenar denuncias y separaciones.
Las víctimas, además, suelen 'cortar' las relaciones con familia y amigos por vergüenza, lo que hace que su entorno no se de cuenta de la situación hasta años después, muchas veces por la baja autoestima o las promesas de cambio de la pareja. Además, el 94% de los casois atendidos llegan derivados de centros externos y únicamente el 6% por iniciativa propia.
El trabajo de la asociación ha llevado a atender 1050 llamadas y obtener 34 órdenes de alejamiento.