Actualmente, sólo dos de cada 10 españoles saben que existe una vacuna para protegerse frente a la neumonía, mientras que únicamente uno de cada 10 adultos más vulnerables a la neumonía en España asegura estar protegido por medio de la vacunación. Así lo pone de manifiesto el estudio de mercado PneuVUE (Adult Pneumonia Vaccine Understanding in Europe), realizado por IPSOS Mori1. Sus resultados para nuestro país indican que aún queda mucho trabajo por hacer en lo que respecta al conocimiento de esta enfermedad y su prevención.
El valor de las vacunas para todas las edades encuentra uno de sus mejores ejemplos en el caso del Streptococcus Pneumoniae. El neumococo es un patógeno que causa meningitis y otitis en los niños y el principal agente identificado causante de neumonía adquirida en la comunidad en los adultos. La infección causada por esta bacteria puede prevenirse mediante la vacunación, una medida que se ha consolidado como la más exitosa y coste-efectiva para el control de esta enfermedad.
Pero actualmente, sólo dos de cada 10 españoles saben que existe una vacuna para protegerse frente a la neumonía, mientras que únicamente uno de cada 10 adultos más vulnerables a la neumonía en España asegura estar vacunado, según los datos de PneuVUE, una de las mayores encuestas sobre el conocimiento de la neumonía en Europa. Participaron en ella más de 9.000 adultos mayores de 50 años de nueve países, entre ellos España.
PneuVUE deja constancia del largo camino que aún queda por recorrer en el conocimiento de la neumonía en España. Un 84 por ciento afirma saber de qué se trata, y un 85 por ciento la identifica como una infección pulmonar. El problema, apuntan sus autores, "no es tanto saber que la neumonía existe como comprenderla": hay lagunas en el conocimiento de la transmisión de la enfermedad, de los factores de riesgo de contraerla y del número de personas que fallecen por su causa. En relación a este último punto, un 41 por ciento de los encuestados considera que los accidentes de tráfico son la mayor causa de muerte en España; frente a un 3 por ciento que selecciona la neumonía. En realidad, la neumonía provocaba cuatro veces más muertes que los accidentes de tráfico en el momento de realización de la encuesta.
El doctor Federico Martinón, jefe de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago, considera que quizá debido a este desconocimiento la población "infravalora la neumonía como un riesgo para su salud y el grado de preocupación por contraer neumonía es bajo en España". Según PneuVUE, sólo le preocupa a un 43 por ciento de la población, y dentro del grupo definido clínicamente como de alto riesgo sólo un 11 por ciento considera estar expuesto a ese riesgo.
La mentalidad del 'a mí no me va a pasar' también puede estar detrás del desconocimiento detectado sobre si es posible prevenir o no la neumonía, y cómo hacerlo. El 61 por ciento de la población desconoce que la neumonía puede prevenirse, además de tratarse, y un 78 por ciento no sabe que es posible vacunarse. Los expertos insisten en la necesidad de superar esta barrera. "Hasta que no se entienda esta premisa fundamental, cualquier iniciativa sobre estrategias preventivas y, más aún, sobre vacunación, será prematura", añade el doctor Martinón.
¿Cuál fue el factor diferencial o el detonante para el pequeño grupo de población que sí recibió la vacuna? Atendiendo a las respuestas de PneuVUE, sólo un 3 por ciento de la población se vacunó por iniciativa propia. Un 73 por ciento aseguró hacerlo tras la recomendación del médico. Por el contrario, el motivo más frecuentemente citado para no haberse vacunado fue que el médico no lo comentó nunca.
Los resultados llevan a los expertos a insistir en el importante papel que desempeñan los médicos a la hora de ayudar a sus pacientes a adoptar un papel activo en el cuidado de su salud mediante la vacunación y conseguir que ésta se convierta en una práctica tan rutinaria para un estilo de vida saludable como lo son el ejercicio físico o una nutrición sana y equilibrada. "Esta labor de información del médico, desterrando con mensajes claros y veraces mitos en torno a la seguridad y eficacia de las vacunas, es un paso fundamental para mejorar las tasas de por sí bajas de vacunación en la población adulta que enfrentamos en España de manera general, y para la neumonía neumocócica en particular", resalta el doctor Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos y académico correspondiente de la Real Academia Nacional de Medicina.
El neumococo es la causa más frecuente de neumonía adquirida en la comunidad en Europa y genera un elevado coste al sistema sanitario. En el caso de España, en 2011 se registraron 10.861 altas hospitalarias por enfermedad neumocócica en adultos, con un coste estimado de 57 millones de euros. De ellas, el 92 por ciento correspondían exclusivamente a neumonía neumocócica: 9.992 altas y 52 millones de euros. La infección causada por el neumococo podría prevenirse mediante la vacunación, una medida que según el doctor Gil "se ha consolidado como la más exitosa y coste-efectiva en el control de la enfermedad".
Pero la responsabilidad no es sólo de los médicos. PneuVUE reconoce que el esfuerzo de los facultativos se puede ver afectado por la falta de tiempo y asegura por eso que, junto a ellos, los farmacéuticos y los enfermeros tienen un protagonismo similar. "Las tres profesiones sanitarias tienen un importante papel que desempeñar ?apunta el doctor Martinón? en la información y educación sobre vacunas, y específicamente en el campo de la protección de los adultos ante la neumonía".