Aunque las noticias al respecto son escasas y en ocasiones anecdóticas , se conocen las Ordenanzas de los zapateros burgaleses de 1259. Fernando IV prohibió en 1300 a los zapateros usar los cueros de caballos, yeguas, mulas, machos, borricos y borricas, que tan solo podían gastar los silleros y vaineros. También se sabe que los herreros de Burgos eran libres y exentos de todo pecho.