El Adecco Group Institute, el centro de estudios y divulgación del Grupo Adecco, ha elaborado su V I II Monitor Anual Adecco sobre Salarios, en el que, basados en datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral, se analiza la remuneración media española, desde diferentes perspectivas . En esta segunda parte el análisis se centra en aspectos como el salario -nominal y real- según sector económico, tamaño de la firma, jornada, actividades, comunidades autónomas y deciles, haciendo, cuando sea necesario, una retrospectiva de los últimos cinco años y ver la evolución de las variables.
De las distintas definiciones para referirse a los salarios, en este Monitor utilizamos la de salario ordinario bruto. Esta definición incluye los pagos de regularidad mensual antes de computarse las deducciones y retenciones correspondientes. Quedan excluidos, por tanto, todos los pagos no regulares (pagas extraordinarias, horas extras, atrasos, indemnizaciones, etc.). Utilizaremos datos medios anuales. Todos los datos se mencionarán en euros por mes de aquí en adelante.
El salario medio de la economía española durante 2021 fue de 1.751 euros mensuales, un 6,6% más alto que el del año anterior. Dato que debe verse en contexto: En 2020, con la pandemia y el confinamiento domiciliario, llegó a haber más de 3 millones de asalariados en situación de ERTE. Las personas en esa situación se consideran "ocupadas" en las estadísticas oficiales. Por lo tanto, sus ingresos se consideran "salario", aunque en rigor se trate de una prestación por desempleo. Esa prestación equivale, normalmente, al 70% del salario, por lo que cuando muchos asalariados entran en ERTE, el salario medio sufre una caída anormal, ocurriendo lo contrario cuando salen de tal situación. Así, el "efecto ERTE" es lo que explica los atípicos movimientos de 2020 (la mayor caída nominal en al menos 70 años) y 2021 (la subida más grande desde 1993).
Tras un período, entre 2011 y 2017, en el que el salario medio español oscilaba entre 1.630 y 1.640 euros mensuales, comenzó una etapa de incrementos, solo interrumpida por la pandemia. Tras la misma, la remuneración media de 2021 recuperó todo lo perdido el año anterior y ha alcanzado su mayor valor que muestran las estadísticas.
En comparación con 2016, cinco años atrás, el salario medio ha aumentado un 7,1%, porcentaje que supone una ganancia de 115 euros por mes.
b) Poder adquisitivoSin embargo, si descontamos la variación de los precios al consumo de la evolución del salario, podemos conocer cómo ha variado el poder de compra de las remuneraciones, el salario real.
Tras tres años consecutivos de caídas en el IPC (cosa que no había ocurrido desde 1933), de 2014 a 2016, vinieron tres años de subidas moderadas de los precios al consumo en el trienio 2017-2019. En 2020 hubo un ligero retroceso de los precios que dio paso a un incremento creciente a lo largo de 2021, que continúa también en este 2022.
De lo anterior surge una suave pérdida de poder de compra de los salarios entre 2016 y 2018, una recuperación parcial en 2019, una nueva caída en 2020 y una recuperación en 2021 (condicionada de nuevo por el efecto de la desvirtuada subida salarial). Concretamente, en 2021, el salario medio ganó un 3,4% de capacidad de compra. En otras palabras, la subida de los precios al consumo se llevó aproximadamente la mitad del aumento salarial.
Sin embargo, eso no fue suficiente para evitar que a lo largo de los últimos cinco años se acumulara una caída en el poder adquisitivo de la remuneración media de un 0,2%. Ese recorte equivale a una pérdida de 4 euros por mes o 48 euros por año en comparación con 2016. Una mirada a más largo plazo arroja un resultado aún peor: la capacidad de compra del salario medio de 2021 fue, por ejemplo, un 3,1% más baja que la de 2008.
Varios factores influyen en el corto plazo en el nivel de los salarios. Por ejemplo, cuán alta sea la tasa de desempleo, el nivel de actividad económica, el grado de escasez de trabajadores de un oficio en particular, etc. Sin embargo, el salario no puede alejarse demasiado, ni de manera sostenida, de la cantidad de mercancías o servicios que el trabajador en cuestión contribuye a producir. En términos más técnicos, esto quiere decir que el determinante último de los salarios es la productividad de cada trabajador.
Aunque en economía siempre hay excepciones, por las razones antes apuntadas, un salario mayor, en esencia, refleja la mayor productividad de quien lo percibe. Por lo tanto, desde el punto de vista de la productividad, no cabe considerar "justa" o "injusta" una determinada remuneración.
Dentro de ese marco, tiene interés analizar los salarios desde otro ángulo: el de la diferencia que hay entre los mayores y menores salarios. Para ello, se ordenan todos los asalariados, desde el que percibe el salario más alto hasta el que cobra la remuneración más baja. Luego, se divide el total de asalariados en diez grupos con la misma cantidad de miembros, tomando primero al 10% que menos gana, después al siguiente 10% con menores salarios y así sucesivamente. Cada uno de esos grupos es un "decil". El último paso es calcular el salario promedio de cada decil.
Téngase en cuenta que cada decil incluye personas de diversas regiones, con un nivel educativo que no tiene por qué ser igual, que hacen tareas distintas, en diferentes sectores y que no necesariamente trabajan el mismo número de horas. Como hay personas con más de un empleo, para este análisis solo se considera el salario en el empleo principal. Como siempre, expresado en términos brutos. De ahí que sea distinto al salario medio ordinario con el que trabajamos en las secciones anteriores.
El 10% de asalariados que menos cobra tiene una remuneración media en su empleo principal de 556 euros por mes. En el otro extremo, el 10% con salarios más altos percibe una media de 5.001 euros mensuales. El promedio general es de 2.076 euros por mes.
Conocidos los mayores y menores salarios medios, surge de inmediato la idea de calcular la relación entre ambos, que en 2021 fue de 9 veces. Es decir que el 10% que percibe salarios más elevados cobra, en promedio, 9 veces más que los que ingresan las menores remuneraciones. Pese a lo elevado que pudiera parecer tal relación, es la segunda más baja desde 2010. La máxima disparidad se alcanzó en 2015, con una relación de 11,4 veces entre los mayores y los menores salarios.
Cada uno de los tres sectores productivos fundamentales (Industria, Construcción y Servicios) presenta particularidades en cuanto a la evolución del salario medio.
El salario medio de la Industria (donde se incluyen también las actividades extractivas y aquellas vinculadas con la energía) cayó en 2020 más que la media (-3,6%) y se recuperó de forma más moderada en 2021 (+5,1%). Por eso es el sector que en los últimos 5 años presenta el menor incremento (+4%, equivalente a 76 euros por mes). En 2021 alcanzó a 1.973 euros mensuales que, no obstante, es su máximo valor histórico.
La remuneración media de la Construcción fue la que menos se contrajo durante 2020 (-1%) y también la que tuvo el aumento más bajo en 2021 (+4,7%). Así, quedó establecido en 1.701 euros mensuales, que es su mayor registro hasta ahora. Sin embargo, es el salario medio más bajo de los tres grandes sectores. En comparación con su nivel de 2016, el salario en la Construcción es un 5,9% mayor, con una ganancia de 95 euros.
El salario medio de los Servicios evolucionó de forma muy parecida a la media general, con un descenso de un 3% en 2020 y un incremento de un 7% el año pasado, que le permitió alcanzar los 1.716 euros. Es también la mayor remuneración histórica para este sector. El salario medio de los Servicios de 2021 resulta un 7,9% más alto que el de 2016 (una ganancia equivalente a 126 euros por mes).
?De acuerdo con lo anterior, a lo largo de los últimos cinco años, el salario medio de los Servicios es el único que evolucionó mejor que la media. Si embargo, la Industria continúa siendo el único sector con un salario medio más elevado que el promedio general. Un trabajador medio en la Industria percibe cada mes 222 euros más que un asalariado medio de todos los sectores.
Tras haber superado los 300 euros entre 2014 y 2019, la brecha salarial entre los distintos sectores se viene moderando. En 2018, la máxima diferencia salarial se producía entre la Industria (1.926 euros) y los Servicios (1.613 euros), con un total de 313 euros por mes (3.756 euros/año). Ahora, la misma se registra entre las remuneraciones medias de la Industria (1.973 euros) y de la Construcción (1.701 euros), bajando, por lo tanto, hasta 272 euros/mes (3.264 euros/año).
Esto equivale a decir que un trabajador medio en la Industria obtiene en poco más de 10 meses lo mismo que un asalariado medio en la Construcción cobra al cabo de un año completo.
b)Poder adquisitivoEn 2021, el salario medio ganó poder de compra en los tres grandes sectores económicos. El salario medio de los Servicios fue el que más avanzó, con un incremento de un 3,8% de poder de compra. En los otros dos sectores la evolución fue similar y mucho más modesta: una ganancia de un 1,9% en la Industria y una de un 1,5% en la Construcción.
La evolución acumulada del poder de compra a lo largo del período 2016-2021 muestra que solo en los Servicios el salario tuvo una mejoría real: +0,6%. En la Construcción la pérdida de capacidad adquisitiva a lo largo del último lustro fue de un 1,3%, en tanto que en la Industria alcanzó al 3,1%.
En términos de euros actuales, la ganancia de poder de compra en los Servicios ocurrida entre 2016 y 2021 equivale a 10 euros por mes (120 euros más por año). Por su parte, la pérdida en la Construcción equivale a 22 euros mensuales (264 euros/año), mientras que en la Industria supone una quita de 62 euros mensuales (744 euros/año).
Utilizamos en este apartado los datos clasificados de acuerdo con la variable "tamaño de la empresa según su número de asalariados". Se trata de tres grupos de empresas: aquellas con entre 1 y 49 asalariados ("pequeñas"), compañías con 50 a 199 empleados ("medianas") y firmas con 200 o más asalariados ("grandes").
A lo largo de todo el período analizado, el salario es más alto cuanto mayor es el tamaño de las empresas.
Frente a una media general de 1.751 euros, en las grandes empresas la remuneración media mensual es de 2.071 euros, en tanto que en las pequeñas la misma es de 1.469 euros.
Así, la diferencia salarial entre las empresas de mayor tamaño y las más pequeñas es de 603 euros por mes (7.236 euros/año). La misma brecha expresada en términos porcentuales es ahora de un 41%, más baja que en 2016, cuando era de un 47%. Esto implica que la remuneración media de las pequeñas empresas ha evolucionado mejor que la correspondiente a las empresas grandes.
En los tres sectores económicos se repite el hecho de que el nivel de la remuneración media aumenta junto con el tamaño de la empresa. Dentro de ese marco general, la Construcción se diferencia por presentar la brecha más amplia entre el salario de las empresas pequeñas (1.616 euros) y de las grandes (2.372 euros), con una diferencia de 756 euros por mes (9.072 euros/año). Esto implica que un asalariado medio de una empresa grande de la Construcción gana en poco más de 8 meses lo mismo que un colega de una empresa pequeña al cabo de un año. Sin embargo, la brecha de remuneraciones en la Construcción es la que más se ha reducido, pasando del 66% en 2016 hasta un 47% ahora.
Tanto en las empresas pequeñas como en las medianas, el salario más elevado corresponde a la Industria, con 1.650 y 2.041 euros mensuales, respectivamente. Entre las empresas de mayor tamaño, la remuneración más alta se encuentra en la Construcción, donde es, como se acaba de indicar, de 2.372 euros/mes. Los niveles salariales más reducidos se encuentran, para los tres tamaños de empresas, en los Servicios (1.417 euros/mes, 1.789 euros/mes y 2.028 euros/mes, respectivamente).
Comparando los tres tamaños de empresas de los tres sectores analizados, se encuentra una diferencia máxima de 955 euros mensuales (que equivalen a 11.460 euros por año) entre el salario medio más alto (grandes empresas de la Construcción, 2.372 euros/mes) y el más reducido (empresas pequeñas de Servicios, 1.417 euros/mes). Es decir que quienes trabajan en relación de dependencia en la Construcción en empresas de 200 y más trabajadores cobran, de media, un 67% más que quienes trabajan en empresas de menos de 50 trabajadores de los Servicios.